Primero paseó desnudo por el Multiteatro, frotó sus genitales ofendiendo a varios miembros del público y hasta durmió en el escenario. Ahora, Fernando Peña asegura que es cocaína lo que aspira varias veces durante su nuevo espectáculo, se sienta desnudo en un inodoro mientras se toca, comenta cada sensación escatológica relacionada con la defecación y hasta se jacta de su estrecha relación con Néstor Kirchner y su mujer.
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Luego de que Carlos Rottemberg no le renovara el contrato por las quejas del público en boletería, Peña estrenó el miércoles en «El cubo» un espectáculo llamado «Sit down tragedy».
Surgió en oposición a «Stand up comedy», el género de moda que consiste en intérpretes que ofrecen sus monólogos de humor de pie.
Peña buscó hacer lo opuesto: contar historias trágicas sentado, a través de un travesti en el inodoro, una madre de familia infeliz en una silla playera, y el último un espástico en silla de ruedas. También se burla de las denuncias por discriminación en el INADI, AMIA y DAIA.
Estas son sólo algunas de las agresiones verbales a las que Peña acostumbra en cada show pero inquietó cuando pidió que le trajeran cocaína. Se sentó, aspiró -ritual que repitió varias veces- y aseguró: «Lo que ven es real, lo que digo es verdad, la gente es rebuscada y busca creer que lo que ve es mentira. ¿Cómo me voy a meter talco en la nariz? No estoy tan enfermo, es cocaína». También habló de su buena relación con el matrimonio presidencial: «Me reciben en la Casa Rosada, haré mi programa en «Canal 7» por el que cobro 40 mil pesos por mes, ¿voy a tener miedo de tomar merca en escena? ¿Qué me van a hacer? ¿Me van a llevar preso?». El ciclo en TV Se llamará «Isla flotante» y comienza el lunes 2 de octubre a las 23.
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