António Lobo Antunes «Yo he de amar una piedra» (Bs. As., Mondadori, 2006, 557 págs.)
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Eterno candidato al premio Nobel de Literatura, el escritor António Lobo Antunes (Lisboa, 1942) suele afirmar que él escribe novelas porque no sabe hacer poesía, y en verdad resulta muy difícil definir su estilo.
«Un libro es como un delirio estructurado» -declaró en varias entrevistas- «Yo me ocupo de la estructura, la historia me importa un pito».
El problema ahora es del lector que debe redoblar sus esfuerzos para no perderse en ese caos de frases luminosas y descripciones difusas que confunden el presente con el pasado y los recuerdos personales del autor ( infancia, guerra de Angola, fracasos matrimoniales) con los atribuidos a sus personajes de ficción, en este caso una vieja paciente de su antiguo consultorio psiquiátrico (Antunes abandonó la clínica para dedicarse de lleno a la literatura).
Su escritura es musical y está trabajada con la obsesión de un orfebre. Pero cuesta encontrar un punto de anclaje en ese torrente de palabras. Incluso cuando el autor se dispone a compartir un secreto familiar, un recuerdo que lo acongoja o alguno de sus actos más vergonzosos, interrumpe sus evocaciones casi de inmediato para sumergirlas en aguas oscuras.
El autor experimenta con su prosa a riesgo de boicotearla con sus numerosas acotaciones entre paréntesis y al alternar descripciones y diálogos casi línea por línea. Este regodeo estilístico en una novela de semejante extensión puede resultar demasiado agobiante para quien se acerque por primera vez a la obra de este autor.
Pero más allá de sus excesos, Antunes es un escritor honesto, que se aferra a las palabras como una tabla de salvación para mantener a raya su propia angustia existencial. Conmueve verlo comparar la depresión de sus pacientes con la tristeza que al mismo lo acompaña desde tiempos remotos, o cuando su memoria lo atormenta con frases que ya no querría escuchar más pero que repite como un mantra. «He dejado de quererte» es una de ellas y bien podría resumir toda la novela.
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