Una idea tan brillante como la de “Toy Story”, que además inauguró la animación digital tal como la conocemos hoy, no surge todos los días. Por eso no llama la atención que Disney/Pixar haya llegado hasta la cuarta parte hace un par de años y ahora, más discretamente y con cierta inteligencia para no agotar la historia, dejan a los juguetes en paz y se dedican a mostrarnos la “película original” sobre las aventuras del cosmonauta Buzz Lightyear, que en 1995 cautivó a ese chico llamado Andy del primer film.
Pixar lo hizo otra vez: el cosmonauta inspirador
“Lightyear”, buen relato de ciencia ficción, vuelve a las fuentes con el modelo real del juguete.
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Buzz. No es el juguete de “Toy Story” sino el astronauta que lo inspiró.
O sea, esta nueva “Lightyear” tiene al auténtico astronauta como protagonista absoluto, no a su alter ego de juguete, lo que en síntesis genera un tipo de película distinta, una rutilante “space opera” animada que mezcla el humor del personaje estelar con los peligros que se esconden en un planeta desconocido, y hasta sutiles problemas surgidos del espacio y el subsiguiente viaje en el tiempo.
La trama presenta a una gigantesca nave enviada por la humanidad para explorar otros mundos, que llega a un planeta extraño. Buzz es uno de los que camina ese territorio ignoto para que ver qué tipo de vida contiene, y pronto queda claro que está lleno de plantas e insectos monstruosos. La expedición queda varada en el sitio poco amigable y la única esperanza de volver a la Tierra de los colonos es que Buzz halle un nuevo combustible hiperespacial, pero en docenas de vuelos experimentales la formula falla; mientras tanto, para el protagonista solo transcurren unos minutos (la teoría de la relatividad de Einstein en estado puro), aunque para los demás habitantes de la accidentada colonia pasan años. A los fines de darle algún tipo de contención emocional a Buzz, su jefa le regala un gato robótico que casi es lo mejor del film, junto a un ex convicto con una cara parecida a Joe Pesci que, al promediar la mitad del film, ayuda a nuestro héroe a luchar contra unos robots que quieren adueñarse de la colonia.
El guion de “Lightyear” esta lleno de ideas nuevas, a veces originales, y aunque el conjunto no sea del todo parejo mantiene siempre el ritmo y equilibrio entre acción y gags. Tampoco todos los personajes secundarios son igual de atractivos. Pero lo que sobresale en esta subproducto de “Toy Story” es cada detalle de la dirección de arte, que se luce tanto en los diseños de las naves espaciales y los gadgets como en los paisajes y criaturas fantásticas del planeta donde transcurre la acción. En este sentido, se puede asegurar que los fans de la buena ciencia ficción disfrutarán como niños.
“Lightyear” (EE.UU., 2022). Dir.: A. MacLane. Animación. Voces: C. Evans, B. Hader, K. Palmer.
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