27 de mayo 2008 - 00:00

Polémica en Italia por rana crucificada

El obispo y las autoridades de Bolzano consideran «blasfema» y «una provocación» la obra con la que el artista alemán Martin Kippenberger, ya fallecido, buscó «expresar un momento de profunda crisis personal».
El obispo y las autoridades de Bolzano consideran «blasfema» y «una provocación» la obra con la que el artista alemán Martin Kippenberger, ya fallecido, buscó «expresar un momento de profunda crisis personal».
Roma (EFE) - Una escultura que representa a una rana verde crucificada, expuesta en el nuevo Museo de Arte Moderno de Bolzano (norte de Italia), desató una fuerte polémica en Italia. El obispo de la ciudad pidió que se respeten los sentimientos religiosos, y las autoridades exigieron su retirada.

Sin embargo, los responsables del «Museion», como es conocido ese centro de arte, decidieron mantener la pieza, que aparece junto a un amplio material informativo sobre su significado, señalaron ayer medios locales.

El objeto de polémica es una pieza de un metro de altura en la que aparece crucificada una rana verde, que con un anca sujeta una jarra de cerveza y con la otra un huevo. La obra es del artista alemán ya fallecido Martin Kippenberger, quien con la misma pretendía, según fuentes del museo, expresar un momento personal de profunda crisis.

La pieza fue colocada en el atrio de entrada al « Museion», una moderna estructura inaugurada este fin de semana y que costó 30 millones de euros.

El obispo de Bolzano-Bressanone, Wilher Egger, criticó duramente la colocación de la polémica pieza, pues los sentimientos religiosos «tienen derecho a ser respetados» (.) «Hoy los símbolos de la fe cristianos son muchas veces despreciados. Sin embargo, es fundamental que sean respetados, así como los sentimientos religiosos. Una exposición de obras así no ayuda a la paz entre las culturas y las religiones», afirmó el obispo.

Luis Durnwalder, el presidente de la Junta Provincial de Bolzano (provincia autónoma en la que se habla también alemán y que forma parte de la región Trentino Alto Adige), exigió que la obra sea retirada del museo, pues se trata de una «ofensa». Durnwalder, quien evitó entrar en juicios artísticos, dijo ayer a medios locales que la obra «puede ser considerada una provocación por parte de la población del Alto Adige, en noventa y nueve por ciento católica».

El partido político Union Fuer Suedtirol solicitó la inmediata retirada de la escultura y la dimisión del asesor provincial de Cultura, mientras la formación Alianza Nacional opina, según recogen los medios locales, que se trata de un acto «blasfemo».

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