Dos rarezas excelentes: La carta despareja es toda una superproduccion,
Más que una retrospectiva rigurosa sobre algún aspecto de la obra de
Olvidando las ironías fordianas, esto es algo que hay que agradecer en serio. Ni hablar de preocuparse por sutilezas, como que sólo dos films de este quinteto sean auténticas producciones pioneras del cine independiente («Wagonmaster» y
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