12 de septiembre 2005 - 00:00

Realismo extremo

El miércoles pasado en la galería Ruth Benzacar, se inauguró una muestra del excepcional fotógrafo Marcos López. El recorrido permite descubrir los primeros y nostálgicos retratos y sus obras de la serie Pop latino, pero desde hace alrededor de un año, López se internó con su cámara en la historia del arte. Así recrea la pintura «Las dos Fridas» de Kahlo, y culmina con la visión de esa verdadera pesadilla que es «La autopsia».

Con su exacerbado realismo, esta versión de «La lección de anatomía» de Rembrandt llevada a la actualidad, pone en un cono de sombra todas las reinterpretaciones que hasta hoy se han realizado del célebre cuadro del holandés. En el nuevo espacio dedicado a los jóvenes se exhiben las pinturas de Alicia Paz.

El jueves, el escultor Bastón Díaz presentó en Daniel Maman «Modelo para des-armar», una excelente muestra que levanta el nivel de una disciplina (la escultura) que, salvo excepciones, comenzó a declinar cuando los artistas se volcaron casi masivamente a la instalación o el diseño.

Aunque el título de la muestra induce al equívoco de asociarla con las armas (des-armar»), o a creer que la obra es móvil o «des-armable», los sólidos volúmenes de hierro de Bastón Díaz están quietos, ostentan una serena calma, e imponen al espectador el recuerdo de los puertos y buques que habitan su memoria. La totalidad de la obra evoca imponentes naves y, a la vez, el ensamblado de las piezas asegurado con tuercas bien visibles, remite a la idea de la industria pesada, de un mundo más firme y estable.

En suma, se trata de una serie de exposiciones que merecen, sin duda, un más extenso y elaborado análisis que le dedicaremos en el próximo suplemento Ambito de las Artes, el 26 de setiembre.

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