Washington (EFE y Reuters) - La densidad de la madera de los violines más prestigiosos (y cotizados) del mundo, creados en el siglo XVII por los maestros Antonio Stradivari y Guarnerii del Gesu, es la clave de su sonido único, según un estudio publicado ayer. Curiosamente, el descubrimiento se hizo en el campo de la medicina.
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El doctor holandés Berend Stoel, de la Leiden University Medical Center (LUMC), en colaboración con el luthier estadounidense Terry Borman, llevó a cabo una investigación para tratar de explicar la diferencia de sonido ente los violines de los grandes maestros y los modernos. Como el análisis de la madera arruinaría los violines, que valen varios millones de dólares cada uno, se utilizó un escaner médico del Hospital Monte Sinaí de Nueva York, empleado habitualmente para calcular la densidad de la membrana pulmonar en pacientes con enfisema, rediseñado para esta investigación.
Los resultados, que se publicaron ayer en la revista científica en Internet «PLoS ONE», indican que «la homogeneidad en la densidad de la madera utilizada en los violines clásicos y el marcado contraste de la misma en los violines modernos estudiados pueden explicar la calidad del sonido».
Según el estudio, parte de este fenómeno es que, por «los cambios climáticos los árboles de hoy crecen de forma ligeramente diferente que en el pasado», pero también pesa «el tratamiento que se le da a la madera en el proceso de fabricación de los violines modernos», dijo Stoel.
Los investigadores consideran que este descubrimiento ofrece nuevas posibilidades en la reproducción de las cualidades del sonido de los antiguos violines.