27 de noviembre 2003 - 00:00

"RÍO MÍSTICO"

Sean Penn
Sean Penn
«Río Místico» (Mystic River, EE.UU., 2003, habl. en inglés). Dir.: C. Eastwood. Int.: S. Penn, T. Robbins, K. Bacon, L. Fishburne, M. Gay Harden, L. Linney, E. Wallach.

E l western permite que los dramas más terribles puedan ser aceptados, simplemente porque, por más seria y creíble que sea la historia que se cuenta, al final es sólo una de vaqueros. Sin embargo, Clint Eastwood intentó hacer westerns realmente pesados, vocación visible ya desde sus comienzos en el género en su mítica «Venganza del Muerto», y totalmente clara en su ya clásica «Los imperdonables».

Obviamente, esas cosas terribles se suavizan un poco al ser ubicadas en el Far West, rara vez son plasmadas en un ambiente contemporáneo, cotidiano y verosímil. Ni el público lo soporta, ni ningún productor tiene ganas de perder dinero complicándose la vida con asuntos considerados veneno para la taquilla. Uno de los pocos directores que puede hacer más o menos lo que quiere es justamente Eastwood (siempre y cuando se las arregle con los presupuestos más modestos que aceptó en los últimos cinco años).

Ahora Eastwood entendió que éste era el momento adecuado para filmar un drama tan duro como «Río Místico» y demostró que es uno de esos íconos que puede conseguir lo imposible. La Warner aceptó producirlo, algunos de los mejores actores norteamericanos quisieron actuarlo y ni hace falta decir que, por más angustiante que pueda ser desde lo argumental, toda obra maestra termina encontrando su público. Si no, nadie recordaría westerns como «Conciencias muertas», de William A.Wellman, oscura crónica de un linchamiento de gente inocente. Con este tipo de películas en la cabeza, Eastwood no dudó en señalar cada detalle ominoso de la novela original de Dennis Lehane.

•Abuso

La historia empieza con tres amiguitos asustados por el tono autoritario de dos desconocidos que los vieron cometer una pequeña travesura. Antes de poder reaccionar, uno de los chicos es secuestrado y violado durante días por los dos individuos. Años después, Tim Robbins es el adulto que pone una expresión justificadamente paranoica al cruzar la calle en la que lo raptaron. Los dos amigos que se salvaron del abuso sexual, son un policía (Kevin Bacon) y un ex convicto que vive de negocios en el límite de lo legal ( Sean Penn). El asesinato de la hija del personaje de Penn reúne a los tres amigos de la infancia, no precisamente para intercambiar lindos recuerdos.

Igual que un buen western de
John Sturgess o Delmer Daves, «Río Místico» no está tan interesado en la estética como en la sustancia de los conflictos que presenta, la psicología de sus personajes y lo creíble del ambiente donde transcurre la acción. Sólo que en manos de Eastwood, y fuera del Lejano Oeste, este drama policial es lo bastante crudo e impiadoso como para ir volviéndose lenta e implacablemente en uno de los retratos más sinceros y crueles de los conflictos éticos esenciales que conviven con tanta lucha patriótica, cultura light y corrección política.

En
«Río Místico», no hay barbaridad tan terrible como para interrumpir un buen desfile. Los delincuentes son impunes, los policías hacen lo que pueden -en el mejor de los casos, tarde- y las víctimas de antes, están condenadas a ser victimizadas hasta el fin de sus días. El único castigo posible en esta tierra sin ley, es un cruce de miradas.

Los actores, la dirección de arte, la fotografía, todo mantiene el tono despojado que uno jamás piensa poder encontrar en una producción hollywoodense. Todo detalle tiene un perfecto tono medido, en el rango de perfil bajo que requiere la historia y entre tanto talento, sólo se puede destacar algunos de los minutos más brillantes en toda la carrera de aquel «Feo»,
Eli Wallach.

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