10 de mayo 2021 - 00:00

Grabaciones

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Frampton: el disco antes del silencio

A Peter Frampton no le perdonaron que haya tenido el mayor éxito de 1976 con las ventas millonarias del álbum doble “Frampton Comes Alive”, en el que acomodó su imagen rockera del grupo Humble Pie a un target más adolescente (que incluso lo trajo a la Argentina de la dictadura donde lanzó un álbum de la división discográfica del canal de TV oficial, ATC. En pocos años, el autor de “Baby I Love Your Way” pasó de máximo superastro del pop mundial a un músico del montón. Algunos no lo olvidaron, como su amigo de la adolescencia David Bowie, que lo tuvo como guitarrista en la primera gira que hizo en la Argentina. Un gran músico como Frampton tiene los días contados como violero: una rara enfermedad muscular que le diagnosticaron en 2019 inevitablemente terminará paralizando sus manos. Ese año el guitarrista empezó una gira mundial de despedida que, para peor, se cortó por la pandemia. Así que sabiendo que esta tal vez sea la ultima vez que podrá entrar a un estudio con su guitarra, grabó este disco con instrumentales de temas famosos de músicos que admiró, y en algunos casos conoció a través de los años, como Stevie Wonder, Lenny Kravitz, Radiohead, Roxy Music, Jaco Pastorius, George Harrison (una soberbia “Isn’t It A Pity”) y un broche de oro, un homenaje a Bowie con “Loving the Alien” tocado con un virtuosismo y creatividad que muchos jamás le reconocerían a este ex ídolo de adolescentes.

Diego Curubeto

=“Frampton Forgets the Words”, Peter Frampton. Universal, 2532758.}

Cropper: el maestro mejora con el tiempo

Steve Cropper, pionero del Memphis Sound, guitarrista principal de Stax Records, compositor de temas de Otis Redding (nada menos que su mayor hit, “Sittin On The Dock Of The Bay”, Wilson Picket y Sam & Dave, violero estrella de Booker T. & the MGs y de la banda de los Blues Brothers, sigue dando cátedra de soul, funk y rock ‘n roll con mayúsculas. A diferencia de sus primeros discos solistas de principios de los 70, que básicamente eran covers de hits de la época en versiones instrumentales para lucimiento de su virtuosismo y estilo inconfundibles, en este nuevo disco armó una banda con amigos más jóvenes y algunos veteranos legendarios, empezando por el soulero blanco de la Costa Este, Felix Cavaliere de The Rascals (autor de hits como “Gimme some Loving”), o el formidable baterista de Prince y Genesis, Chester Thompson. Con ellos, se encerró en un estudio de Nashville -donde lo sorprendió la pandemia- a revisar demos de varias colaboraciones con The Rascals de los últimos años, y además temas nuevos que retoman el clásico sonido de Stax, con una gran sección, cantantes de ásperas voces afro, vientos, y varios pianistas y expertos en Hammond que solían tocar en el estudio, sobre todo en la ultima etapa del sello más negro que Motown. “Fire it up” no tiene un solo track que sea excelente, y es la prueba de que los maestros mejoran con el tiempo.

D.C.

=“Fire it Up”, Steve Cropper.–Provogue 81002050.

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