"Grant": épica de un presidente antiesclavista

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El canal History celebra un nuevo aniversario con una de sus mejores producciones propias, la serie “Grant”, que estrenó el sábado y repetirá a lo largo de la semana, lleva al espectador a la Guerra de Secesión de un modo nunca visto. El formato híbrido que mezcla biopic con comentarios de historiadores, e incluso generales del ejército de los EE.UU., perfeccionó el de su anterior producción, “Washington”. Ahora se combina la acción dramática y las entrevistas con montajes de daguerrotipos y fotografias inéditas que muestran los campos de batalla y los combates del Norte contra el Sur. Pero más allá de las cualidades técnicas y artísticas impuestas por el director Malcolm Venbille, interesa la intensa vida del general Ulysses S. Grant, un personaje turbulento cuya vida supera a la ficción. Grant se asemeja a esas figuras de la literautra heroica que empiezan como un ignoto perdedor, y que enfrentado a situaciones inesperadas se convierte en el hombre que da vuelta la historia.

“Grant” es una serie con el formato de las viejas producciones de los ’70 al estilo “Raices”, y en sólo tres episodios de poco más de una hora cada uno funciona como tres películas cortas conectadas entre sí. La primera parte, emitida el sábado, cuenta la faceta menos conocida del militar que terminó con la esclavitud en los EE.UU., sus años en West Point y su precoz alcoholismo que le dio una baja deshonrosa, a lo que luego se sumó la mala relación con su suegro esclavista, y sus años de pobreza pero también de conciencia antirracista (el lado humano de este militar que luego también fue presidente). Una de las escenas memorables es cuando Grant, encarnado brillantemente por Justin Salinger, sacrifica la por entontes altísima suma de mil dólares para darle la libertad a su único esclavo negro. Un dato que lo pinta es que su incial S. no significaba nada, era simplmente el error de un burócrata de West Point que nunca fue corregido, porque haberle cambiado el nombre a un recluta insignificante como el joven Ulysses no le preocupaba a nadie.

Acusado muchas veces de carnicero en aquella cruenta guerra civil, Grant fue un guerrero implacable, y la serie muestra su increíble transformación en el general que le da su primer gran triunfo a la Unión en un momento que todo era incierto, hasta la desolación. En estas escenas épicas es cuando la estructura narrativa de batallas, entrevistas y material de archivo confluyen en una obra maestra del género: una cosa es ver las masacres de la Guerra de Secesión en clásicos como “Marcha de valientes” (“The Horse Soldiers”, 1959, de John Ford) o en el film de culto “Tiempos de gloria” (“Glory”, 1989, de Edward Zwick), y otra ver imágenes auténticas de combates gracias al material fotográfico que sale de un museo para cobrar vida.

Si ya este este primer episodio es notable, queda esperar la fuerza que podrá alcanzar la serie en el envio del próximo sábado, con el asesinato de Abraham Lincoln (Carel Nel), hecho que dejó a Grant como el único hombre capaz de ponerle fin a una lucha que podría haber llevado al colapso al país y cuyos ecos siguen influyendo la sociedad estadounidense actual. Hay un bonus: buscar al anciano soldado interpretado por Leonardo Di Caprio, productor de la serie, y que no figura en los créditos.

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