Se verá desde el domingo 17 en HBO y HBO Max la tercera temporada de la excelente ¨Succession¨ (“Sucesión”), que como en “Rey Lear” de William Shakespeare se ocupa de la puja por el amor del padre y teje una trama sobre la batalla entre tres hijos por heredar su imperio multimillonario. Hay un cuarto hijo, pero al que la herencia del imperio parece pasarle por el costado. Con siete Emmys para su segunda temporada, su creador Jesse Armstrong admitió que la historia toma rasgos de varios magnates de medios, como una enfermedad que pone en jaque la herencia del trono, lo que resuena a Rupert Murdoch o el emporio Disney.
La tercera "Sucesión", en la línea de Shakespeare
El domingo comienza en HBO y HBO Max la nueva temporada de la exitosa serie sobre el patriarca de un imperio de medios y su peleada herencia.
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Sucesión. HBO iniciarán el domingo 17 la tercera temporada de la miniserie sobre un patriarca de los medios.
Siguiendo la estructura de Rey Lear, en el primer capítulo de la serie se marca un contraste engañoso: el padre, Logan Roy, luego de sufrir un derrame, sorprende al anunciar que quiere perpetuarse en la presidencia, a la inversa del monarca de Shakespeare que admite su decadencia y renuncia a su poder, buscando distribuir la herencia entre sus tres hijas Goneril, Regan y Cordelia, a cambio de que le profesen un amor superior a todo vínculo.
Tanto en Shakespeare como en la serie de Armstrong la rebeldía proviene de los menores. Cordelia, incapaz de declararle todo su amor al padre y en consecuencia fugitiva para casarse con el Rey de Francia, y Roman, el menor de los varones, con adicciones, menos valiente que Cordelia, y dependiente de lo que su padre esté dispuesto a concederle, aunque se trate de migajas. En los hijos mayores también se advierten puntos de contacto: Goneril y Kendall parecen obedecer y adular al rey, sin embargo, oscilan entre la sumisión y la traición. Goneril y Regan, administradoras del reino, recurrirán a su poder para privar a Lear de protección y de un hogar, aduciendo que no tienen espacio para albergarlo.
Algo similar ocurre en la serie, cuando todo parecía indicar que Kendall protegería a su padre, acusado de silenciar agresiones sexuales y vulnerar derechos humanos bajo su mando, y en cambio lo desenmascara tildándolo de ser una ¨presencia maligna¨. Ese fue el final de la segunda temporada y retomará en esta tercera, con una guerra abierta entre el hijo pródigo y su padre. La única hija mujer en la serie, Siobhan, no encuentra paralelo en Lear, acaso porque está construida con aires muy de estos tiempos. Empoderada, no hay por dónde entrarle, es la más brillante y fuerte de los cuatro hermanos, comprometida con quien hace las veces de bufón del rey.
En Lear y en ¨Succession¨ lo que más duele al rey es la herida de que sus hijos no los amen como espera, en esa relación asimétrica por naturaleza. No sólo la sed de dinero y poder sino ese peculiar y enfermizo vínculo filial, es lo que origina una historia colmada de personajes percudidos, despreciables, hambrientos y rotos.




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