22 de agosto 2008 - 00:00

Showmatch responde con más desnudos a su rating en baja

Duchas y otros «escándalos»: Showmatch redobla su ofertade desnudos a medida que pierde público.
Duchas y otros «escándalos»: Showmatch redobla su oferta de desnudos a medida que pierde público.
"No vamos a buscar el escándalo; si se da, se da" le dijo Marcelo Tinelli a su socio, el monopolio «Clarín», en el reportaje publicitario antes de iniciar su temporada 2008 de «Showmatch». El conductor y empresario, que elevó a marca registrada el estilo de muchacho gritón de barrio, indicaba entonces que no dudaría en recurrir a sus propias reservas «creativas» (tal como el Banco Central cuando necesita sostener el valor del dólar) si el rating se ve amenazado.

Así lo hizo el último martes, cuando con el virtual desnudo de María Eugenia Ritó, y más tarde él mismo empapado por la ducha portátil de Mónica Farro debió salir a sostener el valor-rating del programa, que trepó a 25.2 y fue lo más visto de la noche (contra los casi 35 puntos promedio que hacía el año pasado, con picos de 40). Claro, todo entre las risotadas y la «espontaneidad» detrás de las cuales se oculta la calculada intensificación de audacias, su «reserva creativa» a la que, con todo cálculo, necesita recurrir en momentos críticos.

Su equipo, sin embargo, trabaja aceleradamente en el diseño de nuevas estrategias a futuro, ya que el valor de estas audacias también se empieza a parecer a la emisión inflacionaria de moneda: en 2008 «Showmatch» tiene más desnudos y más transgresiones que el año pasado, pero menos rating. Algo hay que cambiar, porque emitir más aun significaría, tal vez, ponerse fuera de la ley: (un acto sexual en cámara, por ejemplo, no sería admitido por el Comfer, al menos según los estándares actuales. Más adelante, quién sabe).

La transmisión de los Juegos Olímpicos en simultáneo por «Canal 7» y «TyC Sports», que comienzan alrededor de la medianoche y se extienden hasta las 11 del día siguiente, afectaron a «Showmatch». Y si bien el programa va entre las 22 y la 0.30, desde las 23.30 el público comienza su zapping en busca de competencias olímpicas. Para dar idea de lo bien que miden los juegos desde Pekín basta recordar que «Canal 7» multiplicó por siete su promedio de audiencia el domingo y, el partido Argentina vs. Brasil, a las 9.45, alcanzó un promedio de 15.4 puntos (y lo mismo por TyC Sports, con un total que superó los 30 puntos).

Si bien el fútbol contra Brasil es ficha puesta más allá de los Juegos Olímpicos (quedó primero en su franja y fue la medición más alta de Canal 7 de los últimos 5 años), hoy atrae al televidente cualquier competencia que se televise, sea de atletismo, basquet, natación, remo o ciclismo. La oferta de Tinelli hoy debe competir, además, con bellas atletas, algunas demasiado musculosas pero tantas otras de cuerpos esculturales y afinados o de bellos rostros como las rusas. «Showmatch», incapaz de algo parecido, tiene que desnudar a sus aspirantes a estrellas, único valor de atracción que pueden tener para el consumidor de televisión. Antes era sólo durante el baile del caño o el stripdance; ahora, en cualquier estilo, usan mínima ropa o bodypainting, y cuando no, Tinelli en persona les recorta la pollerita con una tijera mientras, fuera de cámara, le van indicando el rating minuto a minuto.

Otros recortes de « Showmatch», esta vez los de presupuesto y no los de pollerita, terminaron por perjudicarlo, ya que perdió a sus estrellas más cotizadas: Dolores Barreiro fue la primera eliminada porque su cachet era el más alto: 10 mil dólares por semana, mientras que las restantes perciben 2500. Hasta quedó fuera el ciego Serafín Zubiri, quien tiene ya varias propuestas para TV en la Argentina. De las figuras más o menos conocidas de « Bailando» estuvieron Verónica Varano o Jessica Cirio, pero el resto son casi ignotos si no se es experto en el dramatis personae de las revistas de Sofovich, Artaza o Cherutti: Mónica Farro, Fernanda Vivez (ex de Tota Santillán) y las algo más conocidas Marixa Balli o Karina Jelinek. Las peleas guionadas con el jurado de Gerardo Sofovich, Jorge Lafauci, Carmen Barbieri y Moria Casán (esta última reemplazada esta semana por Reina Reech, pues la vedette viajó a Buzios para su boda mediática) ya son no tanto un culebrón sino un reality, aunque siempre calculado. Y, tal como ocurre con los commodities de mujeres desnudas, también han perdido el precio primicia en rating.

J. del C.

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