Teatro: mañana hay dos reuniones cruciales para hallar una solución

Espectáculos

El ministro bonaerense Costa dejó una puerta entreabierta "en caso de cambiar la situación sanitaria".

Los empresarios teatrales nucleados en AADET tendrán mañana reuniones por partida doble: con autoridades de la Provincia, a las 10, y con las de la Ciudad a las 13, para consensuar “con ingenio”, en palabras de Carlos Rottemberg, la manera de abrir teatros porteños y el corredor cultural-teatral desde San Clemente del Tuyú a Las Grutas con epicentro en Mar del Plata, luego de que el ministro de Producción de Buenos Aires, Augusto Costa, asegurara el martes que no habrá entretenimiento en lugares cerrados durante el verano. Ayer, en declaraciones radiales, el ministro dejó entreabierta una puerta para rever la decisión, aunque de escasas esperanzas: “en caso de cambiar la situación sanitaria en estas semanas, obviamente vamos a evaluar si las actividades teatrales se pueden realizar. No podemos dar señales de que se van a poder hacer actividades que involucran inversiones y producción, como el teatro, cuando después tal vez no hay margen”, aclaró. “Lo ideal es habilitar actividades y que después no haya marcha atrás porque sabemos lo que significa en términos económicos”. La alternativa de teatro al aire libre es una de las que se barajó extraoficialmente, pero a los empresarios les resulta insuficiente, más allá de las incomodidades para público y actores, además de estar expuesta al azar de la meteorología.

La reunión con Costa será entre representantes de AADET más algunos actores y el viceministro de salud de la provincia, Nicolás Kreplak, y en la Ciudad será con el ministro de salud, Fernán Quirós, junto con representantes de los teatros independientes que nuclea ARTEI. A continuación, se reproducen opiniones del sector consultadas por este diario:

Carlos Rottemberg

“Nunca tuvimos la dicotomía salud y economía; siempre respetamos las decisiones sanitarias, pero pido que con ingenio pensemos alternativas para poder convocar al público. Sería una temporada exprés que se tiene que adecuar a la cantidad de espectadores y actores. No pensé todavía qué presentaríamos hasta que podamos tener una respuesta favorable. En algún momento tenemos que superar el miedo. En el mundo las salas abren de manera dispar, en España y México sí, en Broadway y Londres no, pero no porque esperen que el Estado los habilite sino como decisión empresaria, porque con menos de 70% del aforo no es redituable”.

Sebastián Blutrach

“Es un golpe muy duro. No es confrontar con las autoridades, ellos tienen mucho más para evaluar que nosotros. Toda actividad genera circulación, contagios, y hay que ver cómo están los sistemas de salud en los diferentes lugares de veraneo. Nunca compararía la actividad cultural con las otras en cuanto a puestos de trabajo y dinero, porque hay algo intangible y simbólico, y creo que el pueblo con cultura tiene más posibilidades. Desde AADET queremos pensar en cómo hicieron otros países para que algo se pueda abrir. Es posible que haya espectáculos de gran montaje que no se podrán hacer, pero otros más chicos sí. Tenemos que hilar fino y encontrar soluciones para poder abrir la actividad. La cultura tiene que estar abierta. Un año con los teatros cerrados generarían una ruptura del tejido de las artes escénicas difícil de remontar. Tenemos que buscar alternativas para empezar a abrir”.

Corina Fiorillo

“Esta cancelación es inoportuna y desacertada. Si todas las profesiones encontraron la manera de dialogar con los protocolos, hay que ajustar la capacidad y dialogar para poder encontrar una solución. Somos el gremio que primero cerró y el último al que le están dando chance de abrir y ni siquiera hay esperanza en enero. Habilitar ahora es prepararnos, no podemos levantar la persiana y abrir. Negar de cuajo este diálogo no es lo que esperaba. Creo en todas las medidas, apoyé la cuarentena, cada cuidado y creo que es momento de empezar a convivir con el virus. Nos vamos a morir todos de hambre y dolor del alma. Confío en que en la reunión se escuchará a la cultura. La TV y la radio se caen de contagios, y nadie les impide seguir adelante. Los teatros oficiales podrían ser la punta de lanza en esto y sembrar seguridad en el público, además tienen salas muy grandes que podrían ofrecer distancia de manera muy simple y tienen producciones listas para estrenar”.

José María Muscari

“Siento angustia, indignación y shock. Tienen que rever la postura. La urgencia sanitaria es lo más importante pero si abren los shopping no puedo pensar en el teatro como foco infeccioso, al contrario, en Mar del Plata hay teatros con mucha capacidad y con protocolo se podría generar en el público distancia mayor de la que la que hay hoy en bares, restoranes y shopping. Frente al protocolo que elaboró AADET con la Función Huésped, más siete meses de parate, decretar que en verano no habrá teatro me parece una decisión repensable. Es una equivocación, es matar la industria, aunque tampoco sabemos si irá el público, pero los bares o restoranes tampoco vuelven a la facturación previa”.

Eva Halac

“Deberían crearse protocolos para trabajar tanto en teatro comercial como en independiente. A esta altura todos sabemos qué hacer, cómo cuidarnos y no contagiar. Sumando alternativas de aire libre con posibilidad de venta de tickets. Que permita sustentarse económicamente a todos los trabajadores del campo cultural y del entretenimiento. El streaming es muy limitado. El teatro comercial reclama como necesidad cultural y no es así. Es industria del entretenimiento y dan trabajo a famosos. Lo que podríamos llamar la cultura se encuentra sobre todo en las producciones independientes. Sería interesante que los sindicatos de actores y técnicos ofrezcan una propuesta. El gobierno debería confiar en los ciudadanos. Verlos como adultos responsables. Los subsidios no sólo son insuficientes, con el tiempo arrasan con la dignidad del trabajador y van destruyendo la capacidad de pensar la creación de producciones que interesen al espectador. El Estado debería apoyar con créditos y ofreciendo las herramientas que tiene. No sólo dinero sino espacios, tecnología, equipo, personal y publicidad. No se puede dar subsidios bajísimos y negar la posibilidad de trabajar en forma independiente”.

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