5 de octubre 2000 - 00:00

"TREN DE SOMBRAS"

L a madrugada del 8 de noviembre de 1930 el abogado parisiense Gérard Fleury salió en busca de la luz adecuada para completar una filmación paisajística en torno al lago de Le Thuit. Ese mismo día falleció en circunstancias aún hoy poco esclarecidas.
Tres meses antes realizó una de sus modestas producciones familiares: una película lúdica y estival, filmada en el jardín eternamente soleado de Chateau Le Thuit, especie de paraíso terre-nal fuera del mundo...”
Esta síntesis podría dar pie a una típica cinta policial, o, si atendemos al último párrafo, a una típica fabulación sobre mundos paralelos, tiempos detenidos o repetidos.
El catalán
José Luis Guerin («Los motivos de Berta», « Innsfree»), uno de esos artistas precisamente detenidos en el tiempo en su caso, más precisamente en el tiempo de un niño fascinado por las imágenes que surgen del recuerdo de un film, propone algo distinto, que puede fastidiar a los rutinarios, pero ha de interesar a los que gustan abrirse un poco la cabeza.

 La historia

Empieza localizando el lugar de los hechos. Rescata esa modesta película hogareña, nostalgia de paraísos perdidos. Una y otra vez la muestra a los espectadores. Sorpresivamente, la recrea, con actores actuales, a plano calcado. Y cuando uno se pregunta el motivo de esa recreación, el artista investigador, sin necesidad de la menor explicación, mueve la cámara...
Guerin de ese modo aporta una nueva tesis policial a la intriga del comienzo, y porque con ese movimiento contribuye a repensar el cine, no la industria ni el espectáculo, sino el propio cine, qué es lo que uno quiere ver, o quiere negar, o no alcanza a ver, cada vez que encuadra algo, sea un simple aficionado, un profesional, o, como en su caso, un poeta.

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