Verónica Llinás: "No es humor anticlerical"

Espectáculos

"Chicas católicas", de Casey Kurtti, es un espectáculo de humor estrenado en el off Broadway en 1982, que subirá a escena el 28 de julio en el Teatro Picadilly con dirección de Alicia Zanca y un elenco integrado por: Verónica Llinás, Julia Calvo, Vanesa Weinberg y Fabiana García Lago. La autora se basó en su propia infancia para evocar las experiencias de cuatro alumnas de un colegio religioso, desde su ingreso a primer grado hasta su despedida de séptimo, enfrentadas a un sistema represor. En diálogo con este diario, la ex Gambas al ajillo, Verónica Llinás explica que «la acción se desarrolla en los '60, pero a Alicia Zanca le pareció más interesante ubicarla en los '70. La obra bucea en la relación del niño con Dios y en la noción de pecado que le transmiten los colegios religiosos. Las chicas desdibujan o agigantan las experiencias que vivieron con total libertad porque todo está evocado desde el recuerdo. Y a la vez hacemos de monjas, así que es todo un carnaval de personajes. Incluso en algunos momentos se nos ve como adultas, ya que la obra no sigue un orden cronológico, si no perdería interés».

Periodista:
¿Qué otras cosas cambiaron del original norteamericano?

Verónica Llinás: Cosas que no significaban nada para nosotros, como por ejemplo el día de Acción de gracias o el desayuno con huevos y panceta. La obra original es bastante extensa así que tomamos los temas que nos interesaban más y los adaptamos a la realidad argentina de los '70, que fueron los años de nuestra infancia.


P.:
Con las «Gambas» ya había hecho de niña y de monja.

V.Ll.: Me acuerdo de un numerito que teníamos con María José Gabin. Eramos casi mellizas con unos anteojitos y unos aparatos dentales realmente espantosos. Después de bailar un tap nos tiraban un ramo de flores y ahí nos agarrábamos a los tortazos.


P.:
El perfil de estas niñas debe ser más tradicional....

V.Ll.: Sí, claro, y también aparecen algunos prototipos: la mejor alumna, la sabelotodo, la líder caprichosa, la timidita y débil. Yo hago una especie de «Mafalda» que se cuestiona más cosas que sus compañeras y empieza a hacer preguntas algo incómodas para la institución. Igual tratamos de no quedar pegadas a esos roles, porque si bien existen socialmente, no es que marquen toda la personalidad.


P.:
¿Qué papel juegan las cuatro religiosas?

V.Ll.: Hay una división entre monjas buenas y monjas malas o débiles. La autora subraya la rigidez y dureza con que tratan a estas niñas, porque como dije antes todo está vivenciado desde el recuerdo. Hay una mirada crítica sobre ciertas normativas de la Iglesia, pero no es un espectáculo anticlerical, no pusimos la lupa ahí.


P.:
¿Qué otros temas aparecen?

V.Ll.: El tema de la información sexual, las creencias y prejuicios. A mí me llamó mucho la atención eso de no poder morder la hostia porque se les decía que mordían a Jesús. Cuando le pasa esto a mi personaje se angustia muchísimo porque siente que tiene al niño Jesús que se le está muriendo adentro. La verdad es que todo esto me pareció increíble.

P.: ¿No recibió ningún tipo de instrucción religiosa?

V.Ll.: No. Sin embargo, hubo toda una época de mi vida en la que creí creer o quise creer y todavía sigo sin tenerlo muy claro. Todos nos preguntamos por la existencia de Dios en algún momento, es como una pregunta en carne viva.


Entrevista de Patricia Espinosa

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