23 de marzo 2007 - 00:00

"Wozzeck" abre hoy el Colón extramuros

Hernán Iturralde hará esta noche el protagónico de «Wozzeck» de Alban Berg, ópera que inaugura la temporada del Colón en el teatro Coliseo.
Hernán Iturralde hará esta noche el protagónico de «Wozzeck» de Alban Berg, ópera que inaugura la temporada del Colón en el teatro Coliseo.
El soldado Wozzeck será el primer habitante del Colón en el exilio: esta noche, con destino en el Coliseo, el personaje de la famosa ópera de Alban Berg protagonizará la apertura de la temporada lírica, con dirección de Stefan Lano y puesta en escena de Marcelo Lombardero, director artístico del Colón.

Habrá dos elencos de artistas argentinos o radicados en la Argentina, como Adriana Mastrángelo (María). El primer reparto está encabezado por el barítono Hernán Iturralde en el protagónico. Con él dialogamos acerca de la presente versión y de su composición del torturado personaje.

Periodista: ¿Es su primer Wozzeck?

Hernán Iturralde: Sí. Desde noviembre que trabajo solamente lo musical. Me propuse hacerlo así porque es muy complejo musicalmente, y lo que yo quería era pasar ese escollo para dedicarme a todo lo demás. Soy una persona muy desconfiada con los régisseurs, pero a Lombardero le tengo absoluta confianza, porque trabajé con él y sé del instinto y de su ojo escénico. Entonces me planteé aprender la música, y me presenté a los ensayos como si fuera una hoja en blanco, confiando en que él conoce perfectamente la obra.

P.: ¿Cómo ve usted al personaje, más allá de las indicaciones del régisseur?

H. I.: Wozzeck es extremo, y se corre el riesgo de convertirlo en una «machietta». No es eso lo que queremos hacer, sino demostrar que las cosas que le ocurrren le pueden pasar a cualquiera. Es un tipo que, si bien limitado, es un ser humano real, no un invento dramatúrgico. Eso es lo que quisimos lograr.

P.: ¿Y desde el punto de vista-musical?

H.I.: Es muy complejo porque posee todas las facetas que puede tener la voz humana.Tiene partes cantadas, muy exigidas, muy graves; partes habladas, rítmicamente muy complejas; partes en las que hay que gritar. Lo interesante es encontrar el punto en el que uno pueda cumplir con todas las exigencias impuestas por el compositor sin quedarse mudo en la mitad de la función. El hecho de estar gritando e inmediatamente después tener que cantar es bastante comprometido. Pero tengo debo admitir que no me resultó de la complejidad que creí que iba a tener, ni musical ni vocalmente. La complejidad mayor está dada por la dramaticidad de la escena, y transitar por esas cosas que le pasan a Wozzeck durante la ópera. Todas las escenas son muy duras, en todas hay alguna vejación, algún tipo de humillación, algún menosprecio o maltrato, eso me resultó más difícil que lo musical, que mal o bien son herramientas que yo tengo, y que manejo con más facilidad.

P.: ¿Se mantiene la época original de la ópera o hay alguna adecuación?

H.I.: Está aggiornada. En realidad no se si aggiornada, porque si bien la obra dramática de Büchner, en la que está basada la ópera, fue escrita en el siglo XIX, es totalmente actual porque tiene que ver con cosas que el mundo aun no ha solucionado. Es una crítica al positivismo, a la revolución industrial, a la supremacía de la ciencia sobre cualquier otra cosa y muestra cómo las evoluciones del podervan avanzando sobre el hombre, dejando gente en el camino.

P.: ¿Qué se buscó con esto?

H.I:: Hay un color local para refrescar el efecto que debe haber producido la ópera cuando fue estrenada (1925). Hay una faceta de la realidad a la que estamos acostumbrados pero que no deberíamos aceptar tan fácilmente. La marginalidad que hay en el país, la pobreza y la exclusión se renuevan. Al trasladar esta ópera a esa situación hace que el conflicto sea movilizador nuevamente, y en lugar de disfrutar y relajarse con una obra de otro tiempo, las exigencias que aquí tenemos de participación van a ser distintas.

P.: ¿Cómo es Wozzeck?

H.I.: Tiene un cierto bagajeespiritual pero carece de poder analítico sobre las cosas que le están pasando, sobre la educación castrense que le han inculcado, o sobre la educación religiosa que recibió. Tomó todo lo que le dieron sin analizarlo. Su vida es caótica y no tiene capacidad para analizarla. Es una persona muy buena en una situación sin salida.

P.: ¿Los limitó poner la óperaen el Coliseo?

H.I.: Ensayamos en el Colón, pero fue dificultoso porque orquesta y cantantes estábamos a la misma altura que el director y no lo podíamos ver. La sonoridad no era la adecuada y recibíamos la información de los instrumentos que están en la parte de atrás en la orquesta con todos los sonidos mezclados. Fue muy difícil. El lunes llegamos al Coliseo e hicimos una pasada con piano para tener una referencia acústica. Por supuesto que preferiría hacer la ópera en el Colón porque me gustaría ver contrapuesta la fastuosidad del teatro con lo que ocurre en el escenario. Ese es el objetivo que buscamos, en última instancia. Hay mucha gente que se queja de la acústica de este teatro y a mí me parece que está bien, que no es tan mala... ciertamente, la de aquí no es la acústica del Colón, por supuesto, pero por ahora no queda otra.

Entrevista de Eduardo Giorello

Dejá tu comentario

Te puede interesar