Prueba de esto -aparte del desempeño de muchos en las grandes producciones-son los intentos más modestos (en medios pero no en aptitudes), que florecen fuera de la órbita puramente comercial: «Zapping» es uno de ellos. El grupo dirigido por Carlos Guedes y Christian Barbieri (autores asimismo de la idea y las coreografías) muestra no sólo disciplina, sino condiciones destacables para ser tomadas en cuenta.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
«Zapping» es un musical que apunta sus dardos hacia la televisión. No sólo los programas «basura» en los que seres extraí-dos de las catacumbas de la degradación exponen sus miserias, sino locuaces animadores o animadoras, «divas» del subdesarrollo y hasta propagandas destinadas a la estupidización en masa caen bajo la observación de los autores.
El grupo Bangap Music Hall viene trabajando desde hace más de 9 años en pubs, cafés concert y teatros del interior y la prepotencia del trabajo se nota en el resultado. La propuesta, inteligente y mordaz, es vertida con espontaneidad y rigor profesional.
Creativo y original, el espectáculo sorprende por su osadía. Especialmente en el número de cierre, basado en el Himno Nacional, que provoca cierto escozor, calmado luego por la intención absolutamente desprovista de irrespetuosidad o agresión.
Integrado por dos bailarinas, dos actores y un transformista, el grupo se multiplica para asumir incontables roles. Con la ayuda de un vestuario diseñado por Maxi Martín y realizado impecablemente sin escatimar gastos. Siguiendo el esquema de las compañías de revistas, con mucho satén, plumas y pedrerías.
La presencia de una mucama que atiende el teléfono diligentemente para ver si se hace rica de la mañana a la noche dando la respuesta correcta es un hallazgo. Lo mismo que las imitaciones de Soledad, Luis Delfino, Moria Casán, Susana Giménez y Lía Salgado. Maxi Martín, Carlos Guedes, Christian Barbieri, Neptali Cora y Astrid Kadomoto sostienen un espectáculo que no decae en ningún momento.
La mayor objeción que puede hacerse es la intensidad del sonido, cuyo nivel llega al extremo de hacerse por momentos insoportable y no favorece la comprensión de los textos de las canciones grabadas por Alejandra Radano (una de las protagonistas de «Chicago»), Omar Calicchio, Pablo Varela, Karina Celis y Matías Canony.
Dejá tu comentario