Roma - Uno de los criminales más buscados del mundo, el jefe mafioso siciliano Matteo Messina Denaro, prófugo desde hacía 30 años, fue detenido en Palermo (Sicilia, sur), en el marco de una importante operación policial. La noticia causó euforia en el país, cuya primera ministra, Giorgia Meloni, habló de “un día histórico”.
Euforia en Italia tras el arresto del jefe de la mafia siciliana, Matteo Messina
Su violencia es legendaria y se lo acusa, entre otras cosas, de atentados contra jueces en 1993. Giorgia Meloni habló de “un día histórico”.
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“Hoy, 16 de enero, los carabineros detuvieron al fugitivo Matteo Messina Denaro en el interior de una estructura sanitaria en Palermo, a la que se había dirigido para seguir terapias clínicas”, indicó el general de ese cuerpo de seguridad, Pasquale Angelosanto.
El “padrino” de la mafia figuraba en la lista de los criminales más buscados del mundo como líder de la poderosa organización criminal Cosa Nostra, especializada en el tráfico de drogas, prostitución, extorsión y lavado de dinero.
El rostro del líder mafioso casi no se conoce y se basa en reconstrucciones hechas a través de computadoras.
Messina Denaro, de 60 años de edad, conocido por su extrema maldad, se jactaba de poder “llenar un cementerio” entero con sus víctimas, entre ellas un adolescente, hijo de un mafioso arrepentido, al que ordenó disolver en ácido.
El “capo de los capos”, como lo llamaban, reemplazó a Salvatore “La Bestia” Riina, capturado en 1993 y fallecido en noviembre de 2017. Se sospecha también que el líder de la mafia siciliana ordenó los atentados de 1993 en Roma, Milán y Florencia, que causaron la muerte de diez personas pocos meses después de que la Cosa Nostra asesinara a los jueces antimafia Giovanni Falcone y Paolo Borsellino en ataques similares.
La detención suscitó numerosas reacciones por parte de la clase política italiana, entre ellas de la primera ministra Giorgia Meloni. “Una gran victoria del Estado, que demuestra que no hay que rendirse ante la mafia”, escribió.
Nacido en abril de 1962 cerca de Trapani, en Sicilia, fue condenado en la década del 90 en rebeldía a cadena perpetua por varios asesinatos.
Operativo
Su detención fue posible gracias a una imponente operación en la que participaron cientos de policías y carabineros especializados y que concluyó entre aplausos, según imágenes divulgadas por la prensa local.
El “capo” de la Cosa Nostra logró pasar décadas escondido en una isla como Sicilia debido a que no utilizaba móviles ni comunicaciones electrónicas.
Solía usar trocitos de papel fácilmente ocultables, que se pasaban unos a otros en un apretón de manos, y que se pueden eliminar tragándoselos sin dificultad, los llamados “pizzini”.
El último padrino de la Cosa Nostra, que era un capo despiadado e invisible, lideraba una organización multimillonaria gracias a sus ramificaciones en varios sectores.
Matteo Messina Denaro fue detenido en una clínica privada, a donde acudía desde hace un año para recibir un tratamiento de quimioterapia contra un cáncer, según explicaron fuentes de prensa sicilianas.
“Con su detención no ha caído la mafia, que hoy en día es una organización rica y sanguinaria, que reparte dinero a su gente y reemplaza al Estado, con cómplices en la política y entre empresarios”, advirtió a RaiNews24 Lirio Abbate, uno de los periodistas italianos expertos en el tema.
Desde la década de 2000, la Policía italiana ha multiplicado las detenciones y confiscaciones de bienes de la mafia, una estrategia que ha dado frutos para quebrar la red de apoyos con la que ha contado tradicionalmente.




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