El precio del oro avanzó alrededor de 15% en el mes, mientras que la plata acumuló una suba cercana al 19%. En conjunto, ambos metales incorporaron casi u$s5 billones a su valor de mercado, en un rally impulsado por una combinación de factores financieros, geopolíticos y de oferta y demanda.
El mercado de oro y plata se disparó y ganó más de u$s5 billones sólo en el mes
El oro volvió a ubicarse por encima de su media móvil de 200 ruedas, un indicador seguido por numerosos inversores.
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El oro volvió a ubicarse por encima de su media móvil de 200 ruedas, un indicador seguido por numerosos inversores.
La recuperación cobró fuerza después de que el Tesoro de EEUU anunciara una ampliación de su programa de recompra de bonos de largo plazo. El organismo decidió duplicar el volumen de las operaciones hasta u$s4.000 millones por sesión, una medida que contribuyó a reducir la presión sobre las tasas de los bonos y debilitó al dólar.
Ese movimiento favoreció a los metales preciosos, que suelen beneficiarse cuando caen los rendimientos reales y la moneda estadounidense pierde fortaleza. Además, la dinámica provocó una ola de recompras de posiciones vendidas junto con nuevas compras especulativas.
El oro gana valor por múltiples factores
El oro también encontró respaldo en su tradicional función de activo de refugio. Las tensiones geopolíticas, la incertidumbre fiscal y las dudas sobre la evolución de la política monetaria estadounidense aumentaron el interés por activos considerados defensivos.
A esto se sumó una mejora en la configuración técnica del mercado. El oro volvió a ubicarse por encima de su media móvil de 200 ruedas, un indicador seguido por numerosos inversores. La señal sugirió que el deterioro de la tendencia registrado previamente perdió fuerza.
La demanda de los bancos centrales continuó siendo otro factor relevante. Las compras oficiales de oro aportaron un flujo estructural de demanda, incluso en momentos de mayor volatilidad. Al mismo tiempo, la moderación de la inflación y la debilidad de algunos indicadores de empleo redujeron las expectativas de un endurecimiento monetario adicional.
El comportamiento de la plata fue todavía más contundente. Además del respaldo proveniente del mercado de metales preciosos, el activo recibió impulso de una oferta física ajustada frente a una demanda industrial creciente.
A su vez, la expansión de los centros de datos vinculados con inteligencia artificial, la modernización de las redes eléctricas y el crecimiento de la electrónica avanzada incrementaron el consumo de plata. La combinación de mayor demanda industrial y una producción minera que no crece al mismo ritmo generó un déficit físico que contribuyó a explicar su mejor desempeño relativo frente al oro.




