Los precios internacionales del petróleo registraron este lunes una fuerte corrección luego de la escalada de la semana pasada, impulsada por un renovado optimismo respecto de la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán. La ausencia de nuevos ataques directos durante el fin de semana y las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, sobre las posibilidades de alcanzar un acuerdo con Teherán llevaron a los inversores a desarmar parte de las posiciones tomadas por temor a una interrupción del suministro mundial de crudo.
El petróleo Brent se hundió casi 7% y perforó los u$s90 tras señales de distensión entre EEUU e Irán
El Brent volvió a ubicarse por debajo de los u$s90 y el WTI perforó los u$s80 luego de que disminuyera la tensión geopolítica en Medio Oriente. Los inversores redujeron la prima de riesgo, aunque persisten dudas sobre el conflicto y el tránsito por el estrecho de Ormuz.
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La caída se produjo apenas días después de que el Brent llegara a superar los u$s100 por barril, su nivel más alto desde mayo.
En ese contexto, el Brent, referencia para Europa, cerró con una baja del 6,7%, hasta los u$s85,36 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referencia en Estados Unidos, retrocedió 6,5%, hasta los u$s79,64.
La caída se produjo apenas días después de que el Brent llegara a superar los u$s100 por barril, su nivel más alto desde mayo, impulsado por el temor a una escalada militar que afectara las exportaciones provenientes del Golfo Pérsico.
Menor prima de riesgo geopolítico
El mercado interpretó como una señal positiva la pausa en los enfrentamientos directos entre Washington y Teherán. Además, Trump afirmó que existen "buenas probabilidades" de avanzar en negociaciones con Irán, lo que contribuyó a moderar las expectativas sobre un deterioro adicional del escenario geopolítico.
A esto se sumó que, pese a los ataques reivindicados por los rebeldes hutíes y a nuevas amenazas sobre infraestructura energética saudita, el impacto efectivo sobre los flujos globales de petróleo continúa siendo más limitado de lo que inicialmente descontaba el mercado.
Ormuz sigue siendo el principal foco
No obstante, los analistas advierten que la volatilidad seguirá elevada. El estrecho de Ormuz, paso por el que normalmente circula cerca de una quinta parte del petróleo comercializado en el mundo, continúa operando con fuertes restricciones, mientras los productores buscan rutas alternativas para abastecer a los mercados internacionales.
Si bien la corrección de este lunes alivió parte de las preocupaciones sobre la oferta global, cualquier nuevo episodio de escalada militar podría volver a impulsar con fuerza las cotizaciones del crudo.
El retroceso del petróleo también es seguido de cerca por los mercados financieros debido a su impacto sobre la inflación. Una estabilización de los precios energéticos reduciría las presiones inflacionarias globales, aunque el conflicto en Medio Oriente sigue representando uno de los principales factores de riesgo para la economía mundial durante el segundo semestre.



