8 de julio 2026 - 09:28

La IA cambia de líderes en Wall Street: los fabricantes de chips desplazan a las "Siete Magníficas"

Las grandes tecnológicas siguen dominando el mercado, pero los inversores comenzaron a priorizar a las empresas que proveen la infraestructura para el desarrollo de la inteligencia artificial. Micron y Sandisk lideran las ganancias, mientras crece el escepticismo sobre el elevado gasto de las Big Tech.

En Wall Street todavía no existe consenso sobre si este cambio llegó para quedarse.

En Wall Street todavía no existe consenso sobre si este cambio llegó para quedarse.

NYSE

Durante los últimos años, las denominadas "Siete Magníficas" fueron el principal motor de Wall Street. Empresas como Nvidia, Microsoft, Apple, Amazon, Alphabet, Meta y Tesla concentraron gran parte de las ganancias del mercado impulsadas por el boom de la inteligencia artificial. Sin embargo, en 2026 el liderazgo comenzó a cambiar.

Aunque el Nasdaq 100 acumula una suba cercana al 16% y el S&P 500 avanza alrededor del 10% en lo que va del año, el índice que reúne a las siete grandes tecnológicas apenas gana un 1,7%. En contraste, el índice de semiconductores de Filadelfia (SOX) trepa un 73% y se encamina a registrar su mejor desempeño desde 2003.

El cambio responde a una nueva etapa dentro del ciclo de la inteligencia artificial. Si hasta ahora el mercado premiaba a las compañías que lideraban el desarrollo de esta tecnología, ahora el foco comenzó a desplazarse hacia quienes venden la infraestructura necesaria para sostener esa expansión.

Los fabricantes de chips toman la delantera

Los grandes ganadores del año ya no son las compañías que invierten miles de millones de dólares en inteligencia artificial, sino aquellas que les suministran memoria, almacenamiento y componentes para hacerlo posible.

En ese grupo sobresalen Micron Technology y Sandisk, cuyas acciones lideran las ganancias del sector gracias a la fuerte demanda de chips de memoria utilizados para entrenar modelos de IA y expandir los centros de datos.

El cambio de preferencias también se refleja en los flujos de inversión. Durante junio, los inversores retiraron u$s786 millones del ETF que replica a las "Magnificent Seven", el mayor rescate desde su creación, mientras que destinaron u$s9.300 millones a un ETF especializado en fabricantes de memoria.

El cambio de preferencias también se refleja en los flujos de inversión.

El cambio de preferencias también se refleja en los flujos de inversión.

El mercado cuestiona el elevado gasto de las Big Tech

La principal preocupación de los inversores gira en torno al fuerte incremento del gasto en inteligencia artificial que vienen realizando empresas como Microsoft, Amazon, Alphabet y Meta.

Las grandes tecnológicas continúan elevando sus inversiones en infraestructura y centros de datos, pero el mercado comienza a preguntarse cuándo esas erogaciones se traducirán en mayores ingresos y rentabilidad.

Ese interrogante provocó un deterioro en las expectativas sobre sus beneficios futuros. De acuerdo con Bloomberg Intelligence, las previsiones de crecimiento de ganancias para las "Siete Magníficas" durante el próximo año descendieron del 21,4% al 18,9% en apenas tres meses.

En sentido inverso, las estimaciones para los fabricantes de semiconductores fueron revisadas al alza desde 34,3% hasta 48,5%, reflejando el optimismo del mercado respecto del negocio de infraestructura para inteligencia artificial.

Incluso Nvidia, considerada hasta hace pocos meses el principal símbolo de la revolución de la inteligencia artificial, dejó de liderar el sector. La compañía acumula una suba cercana al 5% en 2026 y figura entre las acciones con peor desempeño dentro del índice de semiconductores, muy por detrás de empresas especializadas en memoria y almacenamiento.

El comportamiento de Microsoft también refleja el cambio de humor del mercado. Sus acciones sufrieron fuertes caídas durante junio ante la preocupación por el elevado nivel de inversión destinado al desarrollo de inteligencia artificial y las dudas sobre la velocidad con la que podrá monetizar esos desembolsos.

¿Una rotación definitiva?

En Wall Street todavía no existe consenso sobre si este cambio llegó para quedarse. Desde JPMorgan consideran que, con el tiempo, las grandes tecnológicas volverán a capturar una mayor parte del valor generado por la inteligencia artificial, a medida que logren transformar sus inversiones en mayores ingresos y beneficios.

Morgan Stanley también cree que la brecha entre los fabricantes de chips y las Big Tech terminará reduciéndose, ya que una diferencia de rendimientos tan marcada resulta difícil de sostener en el tiempo.

Sin embargo, mientras las ganancias esperadas continúen revisándose al alza para las compañías de semiconductores y a la baja para las grandes tecnológicas, la preferencia de los inversores parece seguir inclinándose hacia quienes proveen la infraestructura que alimenta la nueva ola de inteligencia artificial, más que hacia quienes hoy realizan las mayores inversiones para desarrollarla.

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