S&P Merval subió por segunda rueda seguida pero riesgo país rozó las 1.600 unidades

Finanzas

Los inversores centran la mirada en el programa de vacunación contra el Covid-19 mientras la segunda ola se asienta en la región. Los bonos volvieron a sufrir retrocesos frente a la falta de señales positivas para el mercado.

La bolsa porteña subió por segunda rueda consecutiva en un marco de compras selectivas pero los bonos volvieron a sufrir retrocesos, por lo cual el riesgo país rozó nuevamente las 1.600 unidades. Los inversores centran la mirada en el programa de vacunación contra el Covid-19 y su impacto sobre la actividad económica, cuando la segunda ola de contagios se va asentando en la región.

El índice líder S&P Merval de Bolsas y Mercados Argentinos (BYMA) avanzó un 1,9%, a 48.148 unidades, luego de ganar un 1,7% el lunes. Las acciones que más subieron fueron las de Aluar (4,6%), Loma Negra (4,5%) y Sociedad Comercial del Plata (3,5%).

Paralelamente, los papeles de empresas argentinas que cotizan en Wall Street (ADRs) también exhiben mayoría de subas, destacándose mejoras en las firmas del sector tecnológico, como Globant y Mercado Libre.

Mientas crecen los temores por la llegada de la segunda ola de coronavirus al país, un nuevo cargamento de 300.000 dosis de Sputnik V contra el coronavirus arribará esta tarde y un vuelo de Aerolíneas Argentinas ya partió hacia China para traer vacunas Sinopharm.

Para esta semana se prevé en total un arribo de casi 2 millones de dosis, entre las cuales se cuenta la primera partida de 218.000 del mecanismo COVAX, que llegaron el domingo al aeropuerto de Ezeiza y corresponden a las elaboradas por Oxford/AstraZeneca.

Por otra parte, el mercado todavía espera novedades respecto del acuerdo con el FMI. Analistas advierten que el acuerdo de facilidades extendidas probablemente sea resuelto luego de las elecciones de medio término de octubre, aunque desde el Gobierno todavía no desestiman llegar a una posición común para mayo.

El ministro de Economía, Martín Guzmán, viajará a mitad de abril a Europa para reunirse con ministros de hacienda, funcionarios y representantes del sector privado para tratar tanto la renegociación de deuda con el fondo como el pasivo del país con el Club de París.

"Seguimos esperando señales de políticas macroeconómicas concretas que conviertan a las deprimidas valuaciones en bonos y acciones en un atractivo punto de entrada", sostuvieron desde el Grupo SBS.

A una hora del cierre de las operaciones, el INDEC dio a conocer que la actividad económica tuvo en enero su novena mejora mensual consecutiva al repuntar casi un 2% respecto de diciembre de 2020.

Bonos y riesgo país

Por su parte, los bonos soberanos en dólares volvieron a sufrir retrocesos, particularmente aquellos emitidos bajo ley extranjera. Las contracciones más significativas se verificaron en los títulos más largos; el Global 2046 perdió un 2,1% mientras que el Global 2041 retrocedió 2,7%.

En ese marco, el riesgo país, medido por el banco JP Morgan, trepó 23 unidades hasta los 1.599 puntos básicos.

"En medio de la habitual volatilidad que presentan los bonos soberanos, y sin descartar el incierto panorama de las negociaciones con el FMI, los títulos no se desentienden al trasladar a precios las preocupaciones ante el índice de contagios diarios de Covid, ya que una masividad que empuje a tomar decisiones restrictivas estrictas podría perjudicar gravemente la propia economía local", advirtieron desde la sociedad de bolsa Rava.

Matías Roig, director de Portfolio Personal Inversiones, sostuvo que "los bonos nuevamente están cerca de mínimos" y que "claramente, el panorama no es muy alentador ante la falta de un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, con el riesgo país en niveles muy altos".

"Esto también está afectando a las colocaciones en pesos del Gobierno nacional. Si bien se ve mucha participación del sector público, en lo que son las colocaciones con CER (inflación), las tasas están más altas. No tanto las de corto plazo, sino las que pasan el año", añadió.

Cabe recordar que en la jornada previa el Tesoro encadenó su noveno mes consecutivo con financiamiento neto en el mercado de deuda en pesos y cerró el primer trimestre con un resultado positivo superior a $90.000 millones. Esto le permite a la cartera conducida por Guzmán reducir su dependencia de la emisión monetaria para financiar el déficit fiscal.

A diferencia de licitaciones anteriores, en esta ocasión la mayor parte del pasivo no se colocó en títulos ajustados por inflación a mayor plazo sino en dos letras con vencimiento en septiembre de este año, una a descuento y la otra vinculada con la tasa de pases pasivos del Banco Central.

Por otra parte, Economía logró un alivio de $214.000 millones para el mes próximo debido a la reconversión del Boncer T2X1.

Dejá tu comentario