Durante la última semana, Wells Fargo, el cuarto banco más grande de Tokenblockchain.jpg con cerca de u$s2,3 billones en activos, comunicó que brindará depósitos tokenizados a su cartera corporativa e institucional. Lo que tiempo atrás se habría interpretado como un simple ensayo piloto sobre tecnología blockchain, actualmente refleja una maniobra defensiva orientada a preservar la competitividad frente al resto del sector.
Un gigante de Wall Street anticipó el avance de la tokenización: el mercado podría alcanzar los u$s5,5 billones en 2030
Con la sumatoria de gigantes como Wells Fargo, JPMorgan y BlackRock, la tecnología blockchain deja de ser una promesa cripto para convertirse en el nuevo estándar de velocidad y liquidación de las finanzas globales.
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La tokenización avanza con DTCC y BlackRock; Citi estima un mercado de u$s5,5 billones para 2030..
Cabe precisar que JPMorgan y Citigroup ya cuentan con servicios similares. La red Kinexys de JPMorgan procesa más de u$s7.000 millones diarios y gestionó más de u$s4 billones desde su lanzamiento. Ambas entidades bancarias, junto con Wells Fargo, Bank of America y más de una docena de grandes bancos, también participan en una iniciativa de The Clearing House, una empresa de pagos propiedad de bancos, similar a Zelle, que desarrolla un sistema compartido para transferir depósitos tokenizados entre instituciones.
El detalle
El mercado avanza en la misma dirección. La Depository Trust & Clearing Corporation (DTCC), entidad responsable de procesar y liquidar cerca de US$ 15 billones cada día en la bolsa estadounidense, ejecutó en julio sus primeras operaciones reales utilizando acciones tokenizadas, con miras a desplegar el servicio de forma definitiva en octubre. En paralelo, BlackRock, la principal firma administradora de fondos a nivel global, lanzó este mes dos vehículos tokenizados respaldados por instrumentos del mercado monetario.
Citi estima que los valores tokenizados podrían alcanzar cerca de u$s5,5 billones para 2030, mientras que Boston Consulting Group y la plataforma de intercambio de valores digitales ADDX calculan un mercado potencial de u$s16,1 billones para los activos ilíquidos tokenizados. Ambas cifras dan cuenta de la magnitud de la apuesta. La tokenización comienza a consolidarse en la operativa real de Wall Street, desprendiéndose de su etiqueta de mero concepto promocional dentro del ecosistema cripto.
Qué es la tokenización
La tokenización es un mecanismo que permite representar un activo, o un derecho sobre él, mediante un token digital dentro de una cadena de bloques, un registro digital que permanece inmutable. Ese activo puede ser una acción, un bono del Tesoro, un fondo del mercado monetario o un depósito bancario.
La tokenización no cambia necesariamente el activo, sino la manera en que se registra quién es su dueño y cómo se transfiere esa propiedad. En vez de una compra tradicional de acciones que intervienen distintos actores, cómo el corredor, la cámara de compensación y el banco, con blockchain esas transacciones pueden quedar asentadas en un registro digital compartido y sincronizado, donde las partes pueden verificar quién posee cada activo y cómo fue transferido.
Cabe subrayar que esta tecnología es la que utilizó Satoshi Nakamoto, el creador anónimo de Bitcoin, para hacer posible el funcionamiento de la criptomoneda.
De esta manera, los saltos de eficiencia se logran al prescindir de intermediarios y etapas intermedias. Cuando el activo y los fondos asociados se liquidan en plataformas interconectadas, la transacción se ejecuta de forma simultánea: la parte compradora obtiene el título en el mismo instante en que la vendedora percibe el dinero, reduciendo a cero el riesgo de contraparte durante el proceso.
La liquidación disponible las 24 horas, los siete días de la semana, concentra buena parte de la atención del mercado. Sin embargo, este esquema implica costos y exigencias operativas. El paso a un modelo de liquidación en tiempo real demanda un volumen superior de liquidez inmediata: mientras que el sistema tradicional permite redondear saldos al cierre del día mediante compensación neta, la ejecución individual requiere el fondeo total de cada operación.
¿Por qué cobra impulso ahora?
Wall Street realiza pruebas con la tokenización desde hace años. Overstock.com, un minorista online que se convirtió en un inesperado pionero de las criptomonedas, completó en 2015 una emisión de bonos tokenizados sobre blockchain por u$s5 millones.
La primera transformación sustancial vino de la mano de la liquidez. Las stablecoins, tokens digitales diseñados para mantener su valor en un dólar, se convirtieron en un mercado de alrededor de US$ 300.000 millones. Así, aportaron a los mercados tokenizados tanto un medio de pago como una amplia base de usuarios que ya poseía tokens de dólares en las cadenas de bloques.
Cuando subieron las tasas de interés, los fondos del Tesoro tokenizados surgieron como una alternativa lógica. Esta herramienta le permitió a los inversores rotar su capital desde las stablecoins, que habitualmente no devengan rendimientos, hacia títulos públicos con retorno, evitando el circuito bancario tradicional y sin necesidad de girar los fondos a una cuenta bursátil convencional.
Una tendencia que crece
La Ley Genius reforzó esta tendencia. La norma federal, promulgada en 2025, exige que las stablecoins de pago reguladas mantengan reservas de al menos un dólar por cada moneda y prohíbe que sus emisores paguen intereses a los tenedores.
Por eso, las empresas de stablecoins necesitan grandes reservas de activos seguros y líquidos, mientras que los tenedores que buscan obtener una rentabilidad deben recurrir a otro producto. De este modo, la expansión de los dólares digitales aumentó la demanda de bonos del Tesoro tokenizados.
El marco regulatorio también ganó previsibilidad. A finales de 2025, los técnicos de la SEC otorgaron luz verde a la Depository Trust Company (DTC) —brazo de custodia de DTCC— para ejecutar un plan piloto de tokenización con una vigencia de tres años. Al mes siguiente, tres divisiones de la SEC detallaron las diferencias legales entre los tokens emitidos por empresas, aquellos respaldados por acciones bajo custodia y los productos sintéticos que simplemente replican el precio de un activo.
En marzo, la comisión aprobó las normas de Nasdaq que permiten negociar las acciones tokenizadas elegibles junto con sus equivalentes convencionales durante el programa piloto de DTC. En paralelo, los supervisores bancarios federales precisaron que, siempre que un título tokenizado garantice idénticos derechos jurídicos que su contraparte en papel o registro ordinario, las entidades financieras no tendrán la obligación de constituir reservas de capital extra por el solo hecho de operarse sobre blockchain.
Así, los bancos crean depósitos tokenizados, las gestoras de activos emiten inversiones tokenizadas, las bolsas preparan sus sistemas para negociarlas y DTC desarrolla la infraestructura necesaria para su custodia y liquidación. El multimillonario CEO de BlackRock, Larry Fink, describió este cambio como una modernización de la infraestructura de los mercados financieros y comparó su potencial con el de internet a mediados de la década de 1990. "Cada acción, cada bono, cada fondo, cada activo puede tokenizarse", declaró.







