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Impulsan proyecto de ley para regular la cirugía plástica

Buscan que todos los procedimientos sean realizados por especialistas certificados en lugares adecuados. Espera su tratamiento en la Comisión de Acción Social y Salud Pública de la Cámara d Diputados.

La Sociedad de Cirugía Plástica, Estética y Reparadoran (SACPER), a través de su presidente Juan Carlos Rodriguez, impulsa un proyecto de ley para que sea tratado en la Comisión de Acción Social y Salud Pública de la Cámara de Diputados. Se busca que esta actividad sea regulada, que los únicos autorizados a realizar estos procedimientos sean especialistas en esta área y que cada intervención sea ejecutada en un ambiente adecuado.

La iniciativa fue ideada por profesionales junto con el entonces senador nacional Diego Santilli (hoy vicejefe de Gobierno Porteño) y tras incorporar cambios, espera tratamiento en la comisión que preside la diputada Carmen Polledo.

El doctor Juan Carlos Rodríguez, presidente de la SACPER, comentó que la primera vez que se presentó la idea, distintos diputados la recibieron de manera positiva, ya que coincidieron en que debía regularizarse la especialidad.

Rodríguez explicó a Ámbito que esta norma “es necesaria, porque la ley de especialidads médicas no especifica las patologías que puede tratar cada profesional, sino que indica que un galeno puede realizar cualquier acto médico; esto significa que si yo opero a alguien en el cerebro sin ser neurocirujano y salió bien, no ocurre nada, pero si cometí negligencia en el acto, me juzgan por no ser especialista”.

Debido a este gris, “existen profesionales de otras especialidades se acercaron a la cirugía plástica en busca del rédito inmediato”, explicó Rodríguez. Por ende, “quisiéramos que este proyecto se trate lo antes posible, porque esta práctica es muy sensible y no queremos más pacientes con complicaciones, no por el procedimiento en sí mismo que puede haberlas, sino por mala praxis”.

“Vemos que muchos pacientes que son sometidos a procedimientos de cirugía estética tienen complicaciones en el intraoperatorio o luego del post operatorio, incluso casos fatales. Y cuando se revisan estas causas, se ve que las personas que realizaron la operación no eran especialistas o que los procedimientos fueron realizados en lugares que tampoco eran los adecuados”, agregó.

Con esta premisa, y ante una clara necesidad de regulación de la actividad, el proyecto explicita que “todo procedimiento de cirugía plástica, estético o reconstructivo, debe ser realizado por un especialista certificado en cirugía plástica”. De esta manera “perseguimos darle seguridad al paciente y bregamos por eso, pero además no queremos que se desprestigie una especialidad que, además de dedicarse a la cirugía estética, también se aboca a la cirugía reconstructiva y cumple un papel fundamental en la atención de salud”.

Por su parte, el doctor Pedro Bistoletti, presidente de la Sociedad de Cirugía Plástica de Buenos Aires (SCPBA), indicó que acompañan este proyecto porque “al no haber hoy una regulación gubernamental que controle las diferentes especialidades, la población está desprotegida en este aspecto y la gente no sabe si un dermatólogo puede hacer una lipoaspiración u otra cirugía mínima, si un oftalmólogo puede hacer una cirugía estética del párpado o un otorrinolaringólogo una rinoplastia estética. Con la norma, sólo se dejaría lugar a los especialistas en cirugía plástica, que deben operar en lugares adecuados”.

“Con esta norma, “se busca combatir el intrusismo médico que es, justamente, el ejercicio de una especialidad sin la experiencia, acreditación o certificación necesarias”, agregó.

Procedimientos mini invasivos

La necesidad de regulación de cirugía plástica en tratamientos tradicionales, como por ejemplo lipoaspiración, reducción de mama y tratamientos de abdomen es más que evidente. Pero los procedimientos mínimamente invasivos tampoco están exentos de riesgos si no los realizan las manos adecuadas.

“Existe una regulación sobre la utilización de láser, que está certificada y habilitada para tal fin. Pero hemos visto la manipulación de algunos rellenos para arrugas con sustancias permanentes, que pueden dejar secuelas o bien rellenos con sustancias no permitidas por ANMAT, como la inyección de siliconas líquidas de uso industrial en manos de gente no capacitadas”, alertó el doctor Rodríguez.

“Otra irregularidad que hemos notado y por la que fuimos advertidos por otras sociedades científicas del mundo es sobre el injerto de grasa para el aumento de glúteos, es decir lipoaspirar grasa de otra área para después inyectarla. Quienes no están capacitados y no conocen el procedimiento quirúrgico, pueden hace inyecciones de grasa muy profundas, a nivel muscular, lo que puede provocar tromboembolismo pulmonar. La recomendación es realizar inyecciones superficiales y en ámbitos adecuados”, concluyó.

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