18 de julio 2012 - 23:29
Alerta de riesgo sanitario por 14 mil toneladas de basura en la calle
-
Cuándo cobro ANSES: jubilados, AUH, desempleo y el resto de las prestaciones del miércoles 8 de abril
-
Dictaron la prisión preventiva para la policía que baleó a cuatro personas en un auto
Por su parte, el Director del Instituto "Luis Pasteur", Oscar Lencinas, consideró con mayor cautela que "aunque la putrefacción de los alimentos aumenta el riesgo de que se genere un foco de infección, nos favorecen las bajas temperaturas". El clima es un aliado. En estas condiciones, calcula, los parámetros sanitarios pueden mantenerse bajo control "hasta seis o siete días". Un registro térmico superior a los 30°, o lluvias que generasen congestión de las bocas de tormenta, hubiesen generado un cóctel imprevisible.
Un hábito que no ayuda
Este descarte compulsivo de los distintos tipos de basura es otro de los factores que acrecientan los temores en una situación como la que atraviesa la Capital Federal por estas horas. "Si estuvieran los residuos separados en plástico, cartón y vidrio, sería mucho menor el impacto que puede ocasionar la actividad de los roedores, y las bolsas despedirían mucho menos olor", sostuvo la especialista en tratamiento de residuos Consuelo Bilbao, de la ONG Greenpeace.
"En principio, el material orgánico no es tóxico de por sí. Lo que sucede es que al ser mezclado con el resto de los elementos, como con pilas y baterías, la humedad genera los líquidos que producen emanaciones. Si yo separo lo orgánico, todo lo que puede producir un olor indeseable lo tengo en una sola bolsa y no tengo 20 bolsas distintas", agregó Bilbao en conversación con ámbito.com.
En un segundo término, ese líquido termina en las napas del suelo y también tiene impacto en el relleno sanitario, ya que al descargarse todos juntos los productos pierden las condiciones para ser reciclados. "Si separáramos cada uno de ellos en nuestra casa podríamos mitigar el impacto. Estamos teniendo cada vez más basura y hay que recordar que una vez que está en la calle se puede hacer poco", lamenta la ambientalista.
El conflicto y el futuro
El conflicto por la basura se originó luego de dos días de paro de los trabajadores del Ceamse, que motivaron la interrupción de la recolección de residuos, ya que los camiones no podían ingresar a la planta procesadora. Una vez que levantaron la medida de fuerza, el servicio fue afectado por un piquete en el acceso al relleno sanitario de los empleados de las plantas de recuperación, en reclamo de "un reconocimiento" por el servicio de "cartoneo" que realizan.
Ahora los recicladores cesaron la protesta, pero desde la cartera de Ambiente Público advierten que normalizar la situación demandará un día y medio por cada día de paro. O sea, hasta el próximo sábado a la mañana.
Una vez más la Ciudad eludió una situación de "emergencia sanitaria", pero quedó al borde de sufrir consecuencias mayores de un dilema moderno a resolver: el de generar desechos a gran escala y no poder gestionarlos de manera eficiente.




Dejá tu comentario