Un empleado del municipio bonaerense de San Miguel fue asesinado ayer de un balazo delante de su hijo de 17 años por un asaltante que los sorprendió cuando estaban durmiendo, informaron fuentes policiales.
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El hecho ocurrió entre las 3:30 y las 5:00 de la madrugada en una vivienda de dos plantas ubicada en Junín 514, después de que dos delincuentes violentaron la reja de una ventana y mientras uno ingresó a la casa, el restante quedó de vigilancia en la puerta.
El ladrón revisó la planta baja de la vivienda en busca de objetos de valor, pero al escuchar ruidos, el dueño de la propiedad, Enrique Fernández Gill, de 45 años, salió de su habitación y corrió a la de su hijo, en la planta superior.
Según relató Juan, hijo de la víctima, su padre le dijo: "No bajés que hay un tipo" e inmediatamente el delincuente subió a la habitación, lo hizo descender por la escalera y le disparó un tiro en la cabeza.
"Después me agarró de los pelos y me empezó a decir `buscá la plata, buscá la plata'. Me iba pegando con el arma y me gritaba: `te voy a matar'", dijo el adolescente, quien fue herido en la cabeza y en un pómulo.
Después de que el delincuente encontró 100 pesos, otra suma de dinero que el chico no pudo precisar, un teléfono celular y un reloj y estaba a punto de escapar, llegaron a la casa un primo de Juan con un amigo que regresaban de bailar.
Entonces, los dos asaltantes escaparon corriendo y los tres jóvenes corrieron a la casa de un vecino a pedir ayuda, pero Fernández Gill ya estaba muerto porque -según estimó el chico- el asaltante estuvo cerca de una hora y media en su casa.
Juan comentó que se encontraba solo con su papá porque su madre y dos hermanos habían viajado a Uruguay, de donde es oriunda la mayoría de la familia.
El hombre, que trabajaba en la municipalidad de San Miguel, iba a ser sometido a una autopsia que se realizará en las próximas horas para corroborar los motivos del deceso.
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