La investigación judicial sobre la muerte del fundador de Mango, Isak Andic, durante una excursión a la montaña de Montserrat el 14 de diciembre de 2024 ya no involucra exclusivamente a su hijo Jonathan sino a terceras personas. En esa línea, la persona en la mirada es una psicóloga que trataba la mala relación entre padre e hijo.
Muerte del fundador de Mango: la jueza investiga si hay terceras personas involucradas además de su hijo
La jueza considera que existió una “participación activa” de Jonathan. Sin embargo, destacó la necesidad de indagar a una psicóloga que trataba la mala relación entre padre e hijo.
-
España empató 1-1 ante Irak en su último partido en casa antes del Mundial 2026
-
Cómo llega España al Mundial 2026: figuras y ausencias de una de las candidatas
Los conflictos entre padre e hijo fueron mencionados en la declaración de la psicóloga y en sus sesiones Jonathan habría planteado su necesidad de recibir una “herencia en vida”.
La jueza de Martorell Raquel Nieto pidió a la policía determinar “la existencia de una tercera persona que directa o indirectamente participara en los hechos”, según una resolución a la que accedió El País. En esa línea, mencionó a la terapeuta J. L., que atendió a la familia Andic y que, presuntamente, habría respaldado las pretensiones de Jonathan Andic de recibir una “herencia en vida” de su padre.
En la resolución, Nieto ordenó la entrega del registro de llamadas y mensajes del teléfono de Jonathan durante su viaje relámpago a Quito (Ecuador) en marzo de 2025, donde presuntamente le robaron su iPhone 14.
Muerte del fundador de Mango: la jueza investiga si hay terceras personas involucradas
La magistrada sostiene la necesidad de seguir realizando medidas de prueba para “determinar con exactitud la posible participación del señor Jonathan Andic, y si existieran terceras personas que participaran en los hechos”.
La jueza sostiene que existen indicios sobre la “participación activa, premeditada y preparada” de Jonathan Andic en la muerte de Isak, un hecho que inicialmente se investigó como un simple accidente de montaña. La resolución contiene, sin embargo, una referencia a la posible participación de “terceras personas”, algo que hasta ahora no había trascendido. Sin embargo, de momento no hay ninguna otra persona imputada.
Entre las medidas restantes, la magistrada considera verificar una serie de circunstancias que vinculada a la psicóloga tales como "los actos y llamadas de Jonathan Andic en el momento de los hechos, a quién llamó después del suceso, la premeditación de la acción criminal con alguna persona, la existencia de una tercera persona que directa o indirectamente participara en los hechos o si la psicóloga [J. L.] ha tenido alguna implicación en los hechos”.
Por su parte, la fiscal del caso Teresa Yoldi, especialista en juicios por jurados, también la mencionó en uno de los escritos presentados ante el juzgado. En ese documento pidió examinar “la posible influencia en los hechos de terceras personas, concretamente de la psicóloga J. L”.
La declaración de la terapeuta
Uno de los siete indicios que la jueza utilizó para ordenar la prisión preventiva de Jonathan —bajo una fianza de un millón de euros— e imponerle medidas cautelares es la mala relación con su padre, principalmente por cuestiones económicas.
Estos conflictos también aparecen en la investigación judicial a través de la declaración de la psicóloga J. L. ante los Mossos, en calidad de testigo. En las sesiones de terapia en las que participaban padre e hijo —junto con otros miembros de la familia— Jonathan habría planteado su necesidad de recibir una “herencia en vida”.
La resolución de prisión preventiva señalaba que la terapeuta habría “incitado” a Isak Andic a acceder a ese pedido para “continuar teniendo relación con su hijo”. Durante esas sesiones, el hijo mayor habría manifestado sentimientos de “odio y rencor”, además de “ideas de muerte” y de responsabilizar a su padre por su situación. También habría expresado su deseo de que “la figura del padre deje de existir en pensamiento o en vida”.
La jueza concluye que Jonathan ejerció una “manipulación emocional” sobre su padre para “conseguir sus objetivos económicos”. Y sostiene que, finalmente, Isak Andic aceptó la propuesta de su hijo mayor de hablar “los dos solos” en Montserrat, en un “intento de reconciliarse con su hijo”.
- Temas
- España




