21 de septiembre 2005 - 00:00

Avila cambió de día la fiesta del fútbol

El festejo de los 20años de Fútbolde Primerareunió a loscreadores LuisNofal y CarlosAvila -rodeando aJulio Grondona(arriba), ajugadores comoMachín, Carrario yDelgado (centro) y a dosásperos comoSimeone y elretirado Astrada(abajo).
El festejo de los 20 años de "Fútbol de Primera" reunió a los creadores Luis Nofal y Carlos Avila -rodeando a Julio Grondona (arriba), a jugadores como Machín, Carrario y Delgado (centro) y a dos "ásperos" como Simeone y el retirado Astrada (abajo).
Formidable fiesta anteanoche en La Rural, con más de mil personas, para celebrar los 20 años de «Fútbol de Primera», esa derivación empresaria y televisiva que inventó Carlos Avila desde Torneos y Competencias, nunca con menos de 15 puntos de rating y una facturación envidiable. Un programa convertido en «clásico» dominguero, con respaldo de toda la actividad deportiva, lo que se pudo apreciar en la romería del gigantesco salón con invitados de todos los sectores. Tan dispuesto y gentil el anfitrión, Avila, que hasta logró mantener una relación societaria, a los empellones en más de una ocasión, con el ávido monopolio «Clarín» que expuso en la reunión a dos de sus directivos principales (Lucio Pagliaro y Ricardo Anglada). «¿Esto lo hice yo?», se interrogaba el propio Avila, casi con sorpresa y entre unos pocos amigos, como esos humanos que de pronto descubren el crecimiento de sus hijos. Fue, claro, luego de observar un extenso y pormenorizado video con gran parte de la historia del fútbol argentino de los últimos 20 años, que es la propia historia del empresario. A su lado, el socio principal y amigo, Luis Nofal, también el titular de la AFA, Humberto Grondona, quien confesó que jamás imaginó la estatura que alcanzaría el proyecto asociativo que le alcanzaron hace 20 años y cuyo aniversario se festejaba.

Había varios seleccionados de jugadores, activos y retirados (Ariel Ortega, Diego Simeone, Gastón Sessa, Roli Zárate, Esteban Fuertes, Roberto Abbondancieri, el «Tweety» Carrario, Gastón Machín, José Chatruc; Norberto Alonso, Ubaldo Fillol, Daniel Bertoni, Luis Islas, Perico Pérez, Omar Larrosa), al igual que una multitud de técnicos, televisivos y no tanto: de Héctor Veira a Carlos Bilardo, de Gregorio Pérez a Gustavo Alfaro, de Julio Falcioni a Miguel Angel Russo. Casi innecesario señalar que la fiesta sólo agrupó a un elenco masculino, en damas sólo algunas promotoras o elegidas como la esposa de Avila.

• Directivos

Tampoco faltaron directivos de clubes: Julio Comparada de Independiente, Pedro Pompillo de Boca, Fernando Marín de Racing, Raúl Gámez de Vélez Sarsfield o Héctor Grinberg de River Plate. Algunos representantes de organizaciones extranjeras y, por supuesto, oficiales como el secretario de Deportes, Claudio Morresi, o el ahora menos cuestionado ex árbitro Javier Castrilli, a cargo de la seguridad en los estadios desde el Ministerio de Justicia. Esta mención, obvio, recurre a otra andanada de delegados presentes del referato, míticos como Juan Bava, Francisco Lamolina o Guillermo Marconi,a más estilizados de todos los domingos como Héctor Baldassi, Gabriel Brazenas o Javier Favale. Curiosamente, nadie les repitió en la multitud lo que la multitud les suele deparar todos los domingos.

El video a tres pantallas, con historia de la radiofonía y relatores de antaño, incluyó el inicio de Fútbol de Primera en «Canal 7» y «Canal 9» a la transformación de las imágenes deportivas gracias a la tecnología de las filmaciones a 35 mm, el audio en las tribunas, la variedad y multitud de cámaras, también precisos recursos como el telebeam.

Había quienes reprochaban mayor presencia de escenas de River (Avila es hincha de ese equipo), otros lagrimeaban por algún campeonato ganado o los goles mundiales y nadie dejaba de admitir que hasta aparecían algunos personajes que se fueron en conflicto con la empresa. Siempre el relato cinematográfico apareció engarzado por la presencia casi eterna en las dos décadas del comentarista Enrique Macaya Márquez, quien habló precediendo el discurso de Avila y luego se conectó, en directo, al programa de Diego Armando Maradona.

Así de completa la presentación que continuó con la cena, una sobria entrada de ensalada caprese con hongos incorporados, un lomo con verduras y tortilla, milagrosamente a puntoy calientes para todo el gentío, cerrando con un volcán de chocolate y helado. En las mesas, Avila desgranaba sus años de lucha, la supervivencia en 20 años con alguna crisis económica, repasaba anécdotas con Grondona y recibía atento el reconocimiento de Gámez, hoy candidato a suceder al titular de la AFA y crítico de algunos procedimientos del organismo, pero quien dijo valorar la gestión de Torneos, los compromisos y los favores que le había prodigado al fútbol. Palabra de dirigente de fútbol, tal vez, aunque Gámez también parece haber revisado -al menos en su diálogo con Marín- su refractaria posición contra la privatización o tercerización de los clubes. Nadie mejor que él sabe que las asociaciones de fútbol, hoy con el gigantesco negocio, ya son casi una entelequia.

También estaban otros socios de Avila en América TV, Francisco De Narváez -concentrado ahora sólo en su campaña a diputado en la lista duhaldista-, José Luis Manzano y Daniel Vila, por supuesto sus hijos Juan Cruz y Diego ( protagonistas clave en la evolución del programa televisivo) y gran parte del personal de la compañía. Para el cierre, se reservó otra sorpresa: una orquesta con 30 músicos, dirigidos por Lito Vitale, quien se permitió un arreglo ponderado del histórico leitmotiv del programa (el tema del film «Blade Runner», del griego Vangelis)) y propició el ingreso de 4 de los músicos más reconocidos hoy del país, cada uno con un solo como si fuera una jam session: «Gillespie» (trompeta, claro, y sin los buches), el bajista Javier Malosetti, el guitarrista Botafogo y el imperturbable pero impecable Pedro Aznar (culminó cantando una versión propia de «Come Together»).

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