Las tormentas intensas pueden provocar granizo, inundaciones, caída de árboles y daños en vehículos y viviendas. Ante la sucesión de alertas meteorológicas, especialistas recomiendan anticiparse al fenómeno y adoptar medidas sencillas para reducir los riesgos.
Aunque no es posible evitar la intensidad de un temporal, sí se pueden minimizar sus consecuencias con algunas acciones antes de que comiencen las lluvias y también con una respuesta adecuada si se produce un siniestro.
“Muchas personas creen que la prevención empieza cuando comienza a llover, pero en realidad las decisiones más importantes se toman antes”, explica Fernando Rodríguez, gerente de Siniestros de ATM Seguros.
Entre las principales recomendaciones para los vehículos se encuentra dejarlos bajo techo siempre que sea posible y evitar estacionarlos cerca de árboles, postes, carteles, estructuras metálicas o cualquier elemento que pueda desprenderse por efecto del viento.
También es conveniente controlar previamente el estado de los neumáticos, las escobillas y las luces, especialmente si existe la posibilidad de tener que circular durante condiciones climáticas adversas.
Qué hacer si el temporal comienza mientras estás manejando
Si la tormenta sorprende al conductor durante un viaje, algunas precauciones pueden ayudar a disminuir los riesgos:
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Reducir la velocidad y aumentar la distancia respecto del vehículo que circula adelante.
- Utilizar luces bajas para mejorar la visibilidad.
- Evitar frenadas, maniobras y cambios de carril bruscos.
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No atravesar calles o rutas inundadas cuando no sea posible determinar la profundidad del agua.
- Si la lluvia o el granizo impiden ver con claridad, detenerse en un lugar seguro.
- No estacionar debajo de árboles, postes, carteles u otras estructuras que puedan caer.
- Si existe una alerta y el viaje puede postergarse, evitar salir es la opción más segura.
“Cuando existe una alerta vigente, si el viaje puede postergarse, esa suele ser la decisión más segura. Ningún traslado justifica exponerse innecesariamente a condiciones meteorológicas extremas”, señala Rodríguez.
Aunque no es posible evitar la intensidad de un temporal, sí se pueden minimizar sus consecuencias con algunas acciones antes de que comiencen las lluvias y también con una respuesta adecuada si se produce un siniestro.
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En las viviendas, la prevención también comienza antes de la tormenta. Limpiar canaletas y desagües, asegurar objetos ubicados en balcones, revisar techos y chapas y retirar ramas que puedan representar un peligro son algunas de las tareas recomendadas.
Además, resulta conveniente proteger documentación y objetos de valor que puedan verse afectados por filtraciones o ingreso de agua.
Qué hacer después de la tormenta si hubo daños
Una vez que pasó el temporal, el primer paso es verificar que no existan riesgos para las personas, especialmente por cables caídos, estructuras inestables o instalaciones eléctricas afectadas.
Si hubo daños en el vehículo o la vivienda, se recomienda tomar fotografías y videos antes de mover elementos o comenzar reparaciones. También es importante conservar, cuando sea posible, los objetos dañados y reunir la documentación relacionada con el siniestro.
La denuncia ante la compañía de seguros debe realizarse dentro de los plazos establecidos en la póliza. Antes de iniciar reparaciones importantes, es aconsejable consultar con la aseguradora para facilitar la inspección y evaluación de los daños.
“Uno de los errores más frecuentes es comenzar a reparar inmediatamente o mover el vehículo sin registrar previamente los daños. Contar con fotografías, documentación y una denuncia realizada a tiempo facilita el proceso de evaluación”, explica Rodríguez.
Qué revisar de la cobertura del seguro
Los temporales también ponen en evidencia la importancia de conocer qué contempla realmente cada póliza. La cobertura puede variar según el contrato y el tipo de seguro, por lo que es necesario revisar las condiciones, exclusiones y franquicias.
Los especialistas recomiendan prestar especial atención a los daños provocados por granizo, caída de árboles, inundaciones o desprendimiento de objetos, ya que no todas las coberturas contemplan necesariamente estas situaciones de la misma manera.
Revisar la póliza antes de que ocurra un fenómeno meteorológico permite conocer de antemano qué situaciones están cubiertas y cómo debe realizarse un eventual reclamo.
Ante la posibilidad de nuevos temporales, la prevención continúa siendo la principal herramienta para reducir riesgos. Preparar la vivienda, elegir correctamente dónde estacionar el vehículo y saber cómo actuar durante y después de una tormenta puede evitar daños mayores y facilitar la resolución de un siniestro.