María José Muñoz, la joven que estaba detenida desde hace dos semanas por el crimen de la odontóloga Mariela Frydman, ocurrido en Núñez el 26 de noviembre pasado, recuperó la libertad, ya que la Justicia consideró que no hay pruebas suficientes en su contra.
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La medida fue adoptada por la jueza de instrucción porteña María Gabriela Lanz, quien dictó la «falta de mérito» de la joven al no reunir evidencias necesarias para procesarla o sobreseerla por el homicidio.
La detenida, apenas fue notificada en el sexto piso del Palacio de Tribunales de que quedaba en libertad, descendió hasta la planta baja y se abrazó llorando con su padre, Roberto Muñoz, que la aguardaba desde la mañana.
«Soy totalmente inocente. Me detuvieron por mi cara, porque no tengo apariencia de mujer y me discriminan por mi sexualidad», dijo la joven, mientras que su padre señaló que «todo esto fue muy injusto».
El crimen de Frydman se cometió el 26 de noviembre último en el departamento «A» del noveno piso del edificio de Quesada 2248, de Núñez, en el mismo pasillo donde Muñoz vive en la portería junto con su padre y su hermana.
A dos días del asesinato, Muñoz fue detenida porque el fiscal José María Campagnoli se basó en varios indicios: la joven tenía un corte en una mano, es fanática de los teléfonos celulares (el de la víctima fue robado), tenía una causa por hurto por escalamiento y es lesbiana, lo que hizo presumir un crimen pasional.
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