Por la pandemia, cerró la agencia de turismo EVES, la más antigua del país

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Otra muestra de la crisis que están viviendo las empresas y el sector turístico en particular por la parálisis de la actividad. "Se trata de una decisión muy difícil, pero lamentablemente inevitable", dice el comunicado.

La crisis económica generada por la pandemia cobra otra víctima. Se trata de la tradicional agencia de turismo EVES, la más antigua del país, con 92 años de vida. La empresa comunicó a clientes y proveedores el fin de sus operaciones. Esto se produce por la parálisis de la actividad desde que se inició la cuarentena. El sector turístico es uno de los más golpeados, ya que no tiene ingresos desde el 20 de marzo.

“Se trata de una decisión muy difícil, pero lamentablemente inevitable, contra la cual la compañía ha realizado todos los esfuerzos posibles y no alcanzaron, por lo tanto EVES dejará de brindar sus servicios en el mercado turístico nacional e internacional a partir del 30 de junio de 2020”, señala el comunicado de la empresa

La situación de este sector es una de las más delicadas. La prolongada cuarentena paralizó todas las operaciones de cabotaje. La temporada de invierno, por ejemplo, está pérdida. A esto se suma que desde marzo están cerrados los aeropuertos y suspendidos todos los vuelos internacionales. Recién en julio se comenzarían a prestar algunos servicios aéreos, pero de manera acotada, y para septiembre, en teoría, se abrirían los vuelos de forma normal. Esto está sujeto a lo que suceda con el avance del coronavirus en el país.

Más allá de estas cuestiones, la gran dificultad que ven las empresas turísticas es que aún reanudado los viajes, el volumen de operaciones sería mucho menor que el que se venía realizando antes de la cuarentena. Los operadores del sector estiman que la actividad regresará con un nivel de 20% respecto a comienzos de año. Las dificultades para viajar por mayores controles sanitarios y los temores a contagios harán que el flujo de viajeros sea menor. También se prevé una actividad más baja por la crisis económica que afectará a todo el mundo. Habrá menos frecuencias, por lo que el número de viajeros se reducirá drásticamente. Con ese panorama desolador, ya se perciben las consecuencias en el país. La salida de la compañía aérea Latam es una muestra. El recorte de las frecuencias anunciadas por las aerolíneas que seguirán operando es otro síntoma de la crisis que se viene.

En ese contexto, la caída de EVES es la punta del iceberg. Otras agencias más chicas también anunciaron su cierre. El sector ya venía golpeado por la fuerte devaluación de los últimos tiempos que encareció los precios de los servicios turísticos.

“A lo largo de tantos años de actividad hemos atravesado numerosos obstáculos, que obligaron a constantes acciones y esfuerzos en pos de mantener la calidad de nuestro servicio profesional. No obstante, el impacto que ha tenido en EVES el escenario en extremo complejo, originado a partir de la pandemia Covid-19 y sus consecuencias, no permite visualizar alternativas para sostener nuestras operaciones a corto, mediano y largo plazo, de manera sustentable”, agrega el comunicado de EVES, que aclaró que garantizará todas las operaciones en marcha hasta el cierre definitivo.

Los operadores del sector estiman que esta es una crisis sin precedentes, mucho más grave aún que la vivida en 2001. En ese entonces, se trató de un problema interno, mientras que en la actualidad se extiende a todos los países. “En la crisis posconvertibilidad hubo un fuerte derrumbe económico, pero no habían desaparecido los pasajeros como ahora. La actividad siguió. Podíamos hacer algo. Ahora es terrible. No sabemos cómo vamos a sobrevivir”, señaló un empresario turístico. En el sector entienden la gravedad de la situación sanitaria y la responsabilidad del Gobierno en materia de salud, pero señalan la extensión de la cuarentena no hace sostenible ninguna actividad.

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