Rául Villarreal, señalado como el jefe de Seguridad de Cromañon.
La defensa de Raúl Villarreal, el brazo derecho del empresario Omar Chabán en República Cromañón, pidió la absolución en el juicio que se le sigue por su presunta responsabilidad en la tragedia ocurrida en el boliche, al sostener que su cliente "no tuvo nada que ver" con el siniestro en el que perdieron la vida 194 personas.
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El abogado Albino Stefanuolo, conocido porque intervino en otros resonantes casos judiciales, aseguró que su cliente "lleva una carga que no puede soportar", y al terminar el alegato pidió que en caso de que el tribunal no lo absuelva le dicte una pena de ejecución condicional.
Stefanuelo, al igual que la defensa de Chabán ayer, le reclamó en ese sentido al Tribunal Oral 24 la absolución de Villarreal, o en su defecto que se contemple su responsabilida en el estrago "culposo" ya que "nadie pudo imaginar que algo asi podía ocurrir".
Respecto del uso de pirotecnia, Stefanuolo aseguró que había una "prohibición explícita y expuesta" para el ingreso de ese material al local, lo que daba "seguridad".
Dicha prohibición Villarreal la hacía cumplir a toda costa, "fuese o no su función específica", aseguró la defensa.
"Su función fue la correcta", aseveró el defensor respecto del hombre a quien muchos testigos que desfilaron en el juicio mencionaron como la persona con la que tenían que hablar o negociar en ausencia de Chabán, al que había acompañado desde los comienzos del boliche Cemento, en el barrio de Monserrat.
A favor de Villarreal dijo que éste prestó tareas de asistencia a las víctimas la noche de la tragedia, hecho que ya corroboraron varios testigos, a partir del momento que se desató el fuego.
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