El uso de redes sociales, WhatsApp y canales digitales para hacer consultas y trámites también abrió nuevas oportunidades para quienes buscan engañar a afiliados de PAMI.
El organismo advirtió por contactos falsos que buscan obtener claves, datos bancarios o dinero. Conocé las señales que permiten reconocer estas maniobras.
PAMI recordó que no tiene intermediarios en redes sociales y que ninguna persona puede cobrar por prestaciones o gestiones.
El uso de redes sociales, WhatsApp y canales digitales para hacer consultas y trámites también abrió nuevas oportunidades para quienes buscan engañar a afiliados de PAMI.
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Los delincuentes pueden presentarse como representantes del organismo, ofrecer supuestos beneficios o inventar problemas con una gestión para conseguir información sensible.
PAMI advierte frecuentemente sobre estas maniobras y recomienda utilizar únicamente sus canales oficiales. La prevención es especialmente importante cuando el contacto aparece de manera inesperada y pide claves, datos bancarios, códigos de seguridad o algún pago.
Una de las principales recomendaciones del organismo es verificar siempre quién está detrás del contacto antes de entregar cualquier información. PAMI tiene cuentas oficiales en Instagram y Facebook bajo el nombre @pami.org.ar y en X como @pami_org_ar. Las cuentas oficiales tienen una tilde de verificación junto al nombre.
El organismo también advierte que no tiene intermediarios en redes sociales. Esto significa que un supuesto gestor que se ofrece a conseguir un turno, acelerar una prestación o resolver un trámite a cambio de dinero no representa a PAMI.
Otro punto clave son los datos que nunca deberían compartirse. PAMI señala que no pide claves, datos bancarios ni pagos para instalar Mi PAMI. Tampoco hay que entregar contraseñas a una persona que se presente como empleado, operador o representante del organismo.
Los enlaces recibidos por WhatsApp, correo electrónico o redes sociales también requieren especial atención. Si el mensaje promete un beneficio, una promoción o una gestión que el afiliado no inició, lo recomendable es no ingresar al enlace y comprobar la información desde la página oficial de PAMI.
El organismo establece algunas pautas para identificar sus cuentas auténticas: deben tener la verificación correspondiente, un historial extenso de publicaciones y reunir una cantidad importante de seguidores.
La misma precaución se aplica a Mi PAMI. La aplicación es gratuita y oficial. PAMI aclara que no cobra por su instalación y que no solicita claves ni información bancaria para usarla.
Si un afiliado recibe un mensaje, llamada o contacto sospechoso que utiliza el nombre de PAMI, puede informarlo directamente al organismo. El canal telefónico oficial es PAMI Escucha y Responde, línea 138, disponible de manera gratuita en todo el país durante las 24 horas, los 365 días del año.
Si el intento se produjo mediante una cuenta de Instagram, Facebook, X u otra plataforma, también se puede reportar el perfil desde la propia red social. Antes de eliminar la conversación, es importante guardar capturas de pantalla, números de teléfono, nombres de usuario, enlaces y cualquier otro dato que pueda servir para identificar a los responsables.
Si la persona ya entregó datos, claves o información bancaria, el primer paso es actuar rápido. Hay que comunicarse con la entidad financiera y solicitar el bloqueo de las cuentas, tarjetas o medios de pago que puedan haber quedado expuestos.
También es importante cambiar inmediatamente las contraseñas comprometidas, especialmente si la misma clave se comparte en otros servicios.
Si se entregaron códigos de verificación o credenciales de acceso, no hay que volver a usarlos ni compartir nuevos códigos con quien se comunique posteriormente. Después, corresponde informar la situación a PAMI mediante el teléfono 138 o sus canales oficiales. Así, se deja registrado el caso y permite recibir orientación sobre la situación.
Si hubo una extracción de dinero, acceso indebido a una cuenta o robo de información, también se debe hacer la denuncia policial o judicial correspondiente. El Gobierno nacional indica que las víctimas de ciberdelitos pueden presentarse ante la fiscalía más cercana y que existen unidades especializadas para investigar delitos informáticos.
La rapidez es importante porque las primeras horas pueden ser útiles para bloquear operaciones, preservar evidencia y evitar que los delincuentes sigan utilizando los datos obtenidos. Por eso, aunque el contacto haya sido solamente un intento y no haya una pérdida económica, conviene reportarlo.