Un reconocido hostel de la localidad andina de Lago Puelo, en Chubut, sufrió un violento ataque por parte de un grupo de marcado sesgo antisemita que arrojó piedras y otros objetos contundentes contra el establecimiento, que habitualmente recibe turistas de Israel.
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El violento hecho, en el que recibieron heridas tanto el dueño del hostel, como turistas y policías que tomaron intervención, fue perpetrado en la madrugada del lunes último por un grupo de personas que gritaban consignas antijudías.
"Judíos de mierda, nos están robando la Patagonia", gritaban los atacantes entre otras consignas, de acuerdo con testigos. En total fueron tres los atacantes, quienes no habían sido detenidos por el momento y también resultaron con algunas lesiones durante el incidente.
El ataque fue sufrido por el complejo Onda Azul y perpetrado por tres hombres, que según indicaron al diario La Jornada los dueños del establecimiento, fueron identificados tanto por ellos como por la Policía.
Según indicó el administrador del hostel, Yoav Polack, los atacantes causaron durante tres horas la destrucción de 25 cristales, además de daños en tres vehículos, entre otros destrozos, además de concretar robos tanto de elementos del establecimiento, como pertenencias de los turistas.
"Empezó 1:15 y duró como 3 horas el episodio. Tiraron piedras para todos lados, destrozaron como 25 cristales, rompieron tres vehículos, uno de los cuales estaba en el complejo y dos más que estaban estacionados. Robaron muchas cosas, mochilas de turistas, cosas de dentro de la heladera. Y todo ese tiempo con comentarios racistas y xenófobos. Hay tres o cuatro turistas heridos de piedrazos. Mi papá, mi hermano y yo también resultamos heridos", relató Polack.
Según comentó, todo comenzó cuando policías de una patrulla acudieron porque los agresores le efectuaron un disparo de escopeta a una de las cabañas. Al acudir, los policías fueron recibidos a pedradas, por lo que decidieron replegarse a la espera de refuerzos.
En ese lapso se produjeron varios desmanes, hasta que los policías recibieron refuerzos y enfrentaron a los revoltosos. El inconveniente obligó a los dueños del hostel a pedirle a los turistas, tanto argentinos, como europeos e israelíes que se alojaban en el establecimiento, a que abandonen el lugar en pleno pico de temporada.
"Los delincuentes terminaron yendo todos juntos al Hospital con la Policía. Y después de ser atendidos tanto los agentes como estos vecinos, cada uno de ellos se fue a su casa", se quejó el empresario hotelero.
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