17 de agosto 2012 - 23:46

Derrumbes en la Ciudad, una realidad alarmante

Luego de la víctima fatal que provocó la caída de una losa que servía de soporte a una marquesina en la zona de Tribunales, la Justicia ya inició una causa para averiguar las causas.

La vicejefa de Gobierno de la Ciudad, María Eugenia Vidal, dijo que "no sabemos si tuvo que ver la lluvia o si había algún problema de estructura", y adelantó que "vamos a colaborar con la Justicia y se verán todas las actuaciones correspondientes".

Al mismo tiempo Javier Ibáñez, de la Agencia Gubernamental de Control porteño, admitió que "no sabemos por qué se produjo el desprendimiento", pero aseguró que tiene "un certificado de un profesional que acredita que la marquesina estaba en condiciones".

Mientras, crece la preocupación en la Ciudad por un tema que se ha sumado a la agenda de políticos y ciudadanos: los derrumbes

El recuerdo más reciente es el edificio de la calle Bartolomé Mitre al 1200, en noviembre del año pasado. En esa oportunidad falleció Isidoro Madueña, un hombre de 74 años, y no se registraron otras víctimas debido a que los vecinos habían denunciado rajaduras en las paredes y caída de mampostería, por lo que las autoridades ordenaron su inmediato desalojo. Al lado había una obra en construcción que, según informó la Agencia Gubernamental de control del Gobierno de la Ciudad, "tenía estado de trámite registrado para demolición total y obra".

También tuvo amplia difusión el trágico desplome del entrepiso del boliche "Beara", en septiembre de 2010, que provocó la muerte de dos personas y heridas a otras 36. En el edificio del barrio de Palermo, habilitado para fiestas privadas, había actuado un grupo musical. En el momento de la tragedia la presentación muchos de los asistentes se habían retirado, lo que evitó mayor número de víctimas. Resultaron procesados por "homicidio culposo y lesiones culposas" cinco empresarios y un relacionista público.

Sólo un mes se cumplía desde otro fatídico hecho, cuando los cimientos de un gimnasio del barrio de Villa Urquiza cedieron por el trabajo de una excavadora de una obra vecina. El edificio se derrumbó y causó tres víctimas fatales y once heridos. Una pericia de Bomberos había determinado en noviembre de 2010 que los constructores no habían tomado las medidas necesarias para evitar dañar las estructura del gimnasio al realizar la excavación. Luego del hecho fue despedido Raúl Oscar Ríos, presidente de la Agencia Gubernamental de Control de la Ciudad.

Aunque estos hechos alcanzaron la mayor repercusión, no fueron los únicos.

2011
El 12 de agosto, el capataz de una obra en construcción sufrió heridas al quedar atrapado por el derrumbe del encofrado, en Campana y Bacacay, en el barrio de Floresta.
El 13 de abril, una medianera se desmoronó y causó tres heridos en Lafinur 3000, en Palermo.
En el mismo barrio, dos meses antes, el 12 de febrero, una grúa de 35 metros de alto y 60 toneladas, cayó sobre tres edificios y causó destrozos y daños, en Báez al 500, en la zona de Las Cañitas.
El primer accidente de este tipo en el año sucedió en enero, cuando una medianera cedió en Arismendi al 2500, en el barrio de Villa Urquiza.

2010
El 11 de agosto, una obra en construcción se desplomó en Álvarez Jonte y Condarco, en Villa del Parque y provocó heridas a una nena. Tres días antes, el 8 de agosto, se derrumbó un gimnasio ubicado en Mendoza 5030, en Villa Urquiza y causó la muerte de tres personas.
El 19 de julio, tres pisos de un edificio en refacción se derrumbaron en la esquina de Viamonte y Esmeralda, en el centro, sin causar daños a personas ni vehículos.
El 22 de marzo, una medianera de una obra en construcción se desplomó y causó destrozos en una casa de José Mármol al 800, en el barrio de Boedo, y tampoco dejó víctima.
El 5 de ese mes, en Caballito, se derrumbó la medianera de un edificio lindero a una obra en construcción, en San José de Calasanz 638, donde no hubo daños a personas.
El 3 de enero, un local comercial que era refaccionado se derrumbó en Álvarez Thomas y Jorge Newbery, en el barrio de Colegiales, sin causar víctimas.

2009
El 16 de diciembre, en el barrio de Villa Crespo, un hombre murió y otro sufrió heridas al derrumbarse la losa de una antigua vivienda que era refaccionada en, Córdoba al 4100.
El 27 de octubre, un obrero murió aplastado por una medianera, en una obra en construcción de Sánchez de Loria 1100, en el barrio de Almagro
El 16 de mayo, dos personas resultaron lesionados al caer parte de una obra en construcción en San Nicolás al 800, en Floresta.
El 24 de febrero, una medianera que separaba una residencia universitaria y una panadería se derrumbó en el barrio de San Telmo -Chacabuco 1053- sin causar víctimas.
Los dos siniestros registrados en 2008 corresponden al derrumbe de un encofrado en Billinghurst 1153, en Recoleta, el 15 de diciembre, y el desplome de una obra en demolición en Valle al 1100, en Caballito, el 8 de septiembre, que mantuvo atrapados varias horas a dos obreros.

El tema de los derrumbes incluso motivó que, en noviembre de 2011, los diputados Delia Bisutti, María José Lubertino, Sergio Abrevaya y Rafael Gentili organizaran un debate público con vecinos y organizaciones de la Ciudad. Y Javier Ibáñez, ya por entonces titular de la Agencia de Control, debió concurrir a la Comisión de Desarrollo Económico de la Legislatura a brindar explicaciones.

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