Desesperado peregrinaje de familiares por hospitales

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Los teléfonos celulares suenan sin cesar en la entrada de la guardia del hospital Durand. Uno de ellos es el de María Lujan, quien busca a su hijo Lucas Menghini Rey, de 20 años. "Si lo ves en cualquier listado, avísame. Muchas Gracias", dice entre lágrimas la mujer. La escena se repite en los otros seis hospitales porteños afectados en el operativo sanitario tras la tragedia en la estación de Once que dejó un saldo de 50 muertos y unos 600 heridos. Decenas de familiares y amigos de las víctimas recorren los establecimientos en buscan de sus seres queridos.

Al lado de María Luján está Lara, la hermana del Lucas, quien cuenta que el joven se traslada en tren desde San Antonio de Padua hasta la cabecera de la exlínea Sarmiento, en Once. Lucas se sube parte todos los días a las 8 de la mañana para ir a trabajar en un call center. "A la mañana el teléfono sonaba, pero ahora directamente está apagado", cuenta entre lágrimas Maria Luján a ámbito.com. Antes de llegar a la guardia del Durand, ambas estuvieron en el Ramos Mejía y tampoco tuvieron suerte.

Diego se acerca a María Luján y le pregunta si chequeó las listas de heridos que el Gobierno de la Ciudad difundió a través de los medios. Fue uno de los primeros en organizar una improvisada lista de contactos entre familiares ya que su amiga Graciela Díaz, de 49 años, también está desaparecida. "Lo que hice es armar un listado con la gente que vino a buscar acá y no encontró", cuenta a este medio Diego en la puerta de la guardia del hospital Durand

Este joven de unos treinta años fue quien se cruzó con el ministro de Salud porteño Jorge Lemus por la dificultad para acceder a las listas de heridos en los distintos hospitales. "Vino para decir que llamen al 136, pero le dije: '¿quiere que llame a ahora?' No te podés comunicar", relata Diego, quien se convirtió en un punto de referencia para los familiares tomándole los datos para mantenerse el contacto.

Dentro de la sala de espera del hospital también hay familiares. Sin embargo, a ellos no les tocó la angustiante búsqueda de sus seres queridos. Mónica, aguarda el alta para su madre quien iba en el furgón de la formación. "Tiene golpes en la cabeza y en el cuerpo porque cayó de costado y del mismo golpe la volvió a levantar", relata la joven a este medio. Su madre viajaba como todos los días en tren pero "pudo salir caminando" tras la colisión. Luego de unas horas de internación, Mónica fue trasladada con un politraumatismo de tórax al hospital Carrillo en la zona Oeste de la Provincia.

A quien también le dieron el alta fue a Natalia, que le contó a ámbito.com que ella estaba parada en el tren y recibió un par de golpes en ambos brazos y unos raspones en su pierna derecha. "La saqué barata", dice mientras esperaba un remise que la lleve hasta su casa en Ramos Mejía. "Por suerte salí sola", amplía la joven.

La inquietud de cientos de personas buscando a sus familiares se repitió en los hospitales Ramos Mejía, Piñeiro, Pirovano, Fernández, Penna y Vélez Sársfield, todos ellos afectados al operativo tras el accidente en Once. Allí estaban los familiares esperando una llamada telefónica que les avise que su ser querido estaba sano y salvo.

A raíz de la tragedia ferroviaria se montó un amplió operativo del SAME. Además, tanto Ciudad como Nación habilitaron números de teléfono y listas online para los familiares de las víctimas.

El Gobierno porteño habilitó las líneas telefónicas 136 y 147 para que consulten dónde han sido derivados los heridos y el 0800 999 2727 para quienes llaman desde fuera de la Ciudad de Buenos Aires. En tanto, el secretario de Transporte, Juan Pablo Schiavi, informó que el Ministerio de Acción Social dispuso los números 4318-3682/3462 para consultar sobre heridos.

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