23 de julio 2013 - 23:21

Detuvieron a integrante de "Los 12 Apóstoles"

Detuvieron a integrante de Los 12 Apóstoles
Carlos Ángel Gorosito Ibáñez, integrante del grupo "Los 12 Apóstoles", que lideró un violento motín en el penal de Sierra Chica, en abril de 1996, fue detenido en la localidad bonaerense de Olivos.

Gorosito Ibáñez fue detenido en un operativo conjunto efectuado por el cuerpo de Patrullas Municipales de Vicente López y personal de la Comisaría Vicente López 1°, de Olivos.

Ibáñez, de 57 años, fue detenido en el operativo que se realizaba en la esquina de las calles Carlos Villate y Chacabuco, de Olivos. El delincuente transitaba caminando por esa esquina, cuando personal municipal y Policial procedió a pedirle la documentación personal.

Al realizar el chequeo de datos vía radio con la central del 911, se confirmó que se trataba de un integrante de la banda "Los 12 Apóstoles". Automáticamente se produjo su detención y la de su acompañante, que también tenía pedido de captura por otros hechos delictivos.

Tras ser detenido, Carlos Ángel Gorosito Ibáñez fue puesto a disposición del Juzgado de Garantías N° 4 de San Isidro, a la espera de lo que dictaminen la Cámara 2° Criminal de Mendoza (que había pedido su detención) y el Juzgado Federal de Villa María, Córdoba.

En la tarde del 30 de abril de 1996, en plena Semana Santa, 13 presos intentaron fugarse del penal de Sierra Chica por la puerta principal y tras un violento enfrentamiento con los guardias uno de ellos murió, por lo que se generó un sangriento motín.

Desde ese momento, al grupo se lo conoció como los "12 apóstoles", tal vez por la coincidencia de la fecha con la celebración religiosa de la Semana Santa. Tras el fallido intento de fuga, la banda tomó de rehenes a 13 guardias y dos pastores evangélicos, y más de 1.000 presos se plegaron al motín.

Con el objetivo de mediar en el conflicto, la entonces jueza en lo Criminal y Correccional Nº 1 de Azul, María Mercedes Malere, junto a su secretario, ingresaron al penal y ambos también fueron capturados por los internos. El motín duró unos ocho días y dejó como saldo la matanza de ocho presos enemigos de los amotinados y la desaparición de sus cuerpos.

Se afirmó que los líderes de la banda jugaron al fútbol con la cabeza de uno de los presos asesinados. También se dijo que hubo escenas de canibalismo, ya que las partes de los cuerpos de las víctimas fueron despedazadas y quemadas en en el horno de la panadería de la prisión, mientras que otras partes fueron cocinadas y comidas en empanadas.

Cuatro años más tarde, fueron condenados, por los hechos ocurridos durante uno de los motines más sangrientos de la historia argentina, a no más de 15 años de prisión y la mayoría de ellos rieron al escuchar la sentencia.

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