16 de septiembre 2014 - 21:51

Disculpe, ¿Spinetta al 5.000 es por acá?

Imagínese ir manejando por Villa Urquiza y al llegar a la esquina Iberá y Pacheco el GPS pierde la señal. O imagine el stereo encendiéndose por sí sólo y sintonizando una radio en la que suena "Cantata de Puentes Amarillos". Ambas escenas podrían ser parte de una película de ciencia ficción. O bien podría ocurrir si usted estuviese en Spinetta al 5.000.

"Se nos ocurrió que la calle debería llamarse Spinetta por todo lo que él representa a nivel cultural y sus valores humanos", contó Rodrigo. "Creamos una página en Facebook para ver qué pasaba y nos dimos cuenta que no éramos los únicos locos", agregó sobre la repercusión casi instantánea que tuvo la iniciativa. El proyecto incluso también cuenta con la autorización de la familia Spinetta. Dante, uno de los hijos del músico, es vecino del barrio y al enterarse de la idea dio su visto bueno.

Sin embargo, la proyecto vecinal choca con el Artículo 5º de la Ley 83 de la Ciudad de Buenos Aires. La normativa establece que "en ningún caso deberán designarse calles con nombres de personas antes de haber transcurrido diez años de su muerte", con lo cual se debería esperar hasta el 2022 para que Ibera pase a llamarse Spinetta.

Si bien la idea tiene más de 12 mil firmas a su favor, desde la comisión de Cultura de la Legislatura, a cargo de los proyectos de nomenclatura urbana, anticiparon a este medio que los cambios de nombre de calles son muy difíciles de realizar antes de la década mencionada. "En términos prácticos no existe siquiera la posibilidad de un recurso extraordinario antes de la década", señalaron desde las oficinas gubernamentales.

A pesar del impedimento legal de llevar a cabo el proyecto en el corto plazo, los seguidores de la página de Facebook tomaron el toro por las astas. No son pocos los que ya taparon algunos los carteles de Ibera y rebautizaron la calle con el nombre de "El Flaco". Día a día se van sumando fotografías de las intervenciones que comparten con la comunidad "spinetteana".

Para Rodrigo "no tiene sentido esperar 10 años para cambiar el nombre de la calle" ya que "la gente del barrio lo quería mucho". Sin embargo, para él la idea va mucho más allá de una modificación de nomenclatura porque la iniciativa permite la interacción de los vecinos con su barrio. "Esto invita a una nueva apertura para que la gente se involucre porque después tenemos los monumentos que tenemos y después estamos preguntando por qué", agregó.

• Un poeta en el barrio

En julio de 2013 Spinetta recibió el primer homenaje a su legado al inaugurarse una estatua en su honor en pleno barrio de Villa Urquiza. En la Avenida Triunvirato y Roosevelt seguidores del músico se dan cita para sacarse una foto con la escultura del artista. Para los vecinos del barrio su imagen no es extraña ya que el propio Rodrigo lo recordó "como uno más".

Este hombre de 37 años lo contó en primera persona: "Cuando Spinetta se mudó al barrio primero vivió en la calle Manuela Pedraza. Él estaba a la vuelta de lo de mis viejos y yo trabajaba en un negocio al lado, venía a comprar y siempre que pasaba saludaba".

Ya en los años noventa el trovador se instaló en Ibera al 5000 donde montó su estudio y grabó los últimos discos de su carrera. Rodrigo, como tantos otros vecinos del barrio se dio cuenta quién era realmente el vecino ilustre al tomar contacto con su música. "Cuando empecé a tener relación con él no era seguidor de su obra. Pero cuando empezás a investigar su obra te das cuenta que el tipo era un genio. No sólo es un músico, era también un poeta. Por eso es que queremos homenajear a un poeta contemporáneo", resumió Rodrigo.

Iberá, calle que refiere a la laguna y los esteros de la provincia de Corrientes, existe como tal por una ordenanza del 27 de noviembre de 1893 y hoy por hoy cambiarle su nomenclatura no es tarea fácil. Sin embargo, el impulsor de la calle Spinetta no pierde la esperanza: "Esto suena lindo y no es una utopía".

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