30 de marzo 2004 - 00:00

El colmo: un piquete ocupó Banco Provincia

Un "comando" de 30 activistas ingresó ayer en la casa central del Banco Provincia y obligó a cerrar las puertas y suspender la atención al público. Camuflados entre los clientes, los piqueteros del grupo MUP 20 "coparon" el banco, donde permanecieron hasta las 18.30. Afuera, otros integrantes del mismo grupo, portando palos y encapuchados, impedían el ingreso o el egreso del edificio. Lo hicieron para protestar por la baja de planes sociales ordenada por Felipe Solá.

Como ocurrió en la toma del Ministerio de Trabajo, los piqueteros que han elegido como adversario al gobierno de Buenos Aires, asaltaron ayer la sede del Banco Provincia en Capital Federal e interrumpieron la atención al público.
Como ocurrió en la toma del Ministerio de Trabajo, los piqueteros que han elegido como adversario al gobierno de Buenos Aires, asaltaron ayer la sede del Banco Provincia en Capital Federal e interrumpieron la atención al público.
Un grupo de 30 piqueteros tomó ayer, desde el mediodía y durante seis horas, la sede porteña del Banco de la Provincia de Buenos Aires para reclamar el pago de planes sociales caídos, lo que obligó a interrumpir la atención al público.

Fue una remake, aunque más moderada, de la «ocupación» que hace unos meses, la agrupación Movimiento Unidad Popular 20, junto con otras de línea dura, realizó en las oficinas del Ministerio de Trabajo, hecho por el cual el titular del área, Carlos Tomada, estuvo cautivo durante toda una noche.

Como aquella vez -que al final no fue ratificada por Tomada- las autoridades del BAPRO hicieron ayer la denuncia ante la Justicia. «Para prevenir eventuales destrozos o incidentes», explicó una fuente oficial.

• Sofisticación

Usaron una táctica sofisticada: además de la movilización de un centenar de personas, los líderes del MUP 20 enviaron una avanzada -de unos 30 activistas- que camuflándose entre los clientes logró ingresar en el banco cerca del mediodía sin ser advertidos.

Cuando la Policía avisó de la marcha que se aproximaba, ordenó cerrar «preventivamente» las puertas del banco sin notar que adentro había un grupo de manifestantes. Ese grupo, que aprovechó para comer sándwiches y tomar gaseosas, permaneció hasta las 18.30 en el hall central del edificio.

Afuera, mientras tanto, encapuchados y armados con palos, otros integrantes del grupo impedían el ingreso y egreso de personas al banco. Incluso, clientes que habían quedado
«atrapados» tuvieron inconvenientes para salir de la entidad.

Ayer, fuentes de la City
no se animaban a cuantificar la pérdida que significó para el banco tener que dejar de atender a clientes y hacer operaciones durante varias horas. Sí, en cambio, señalaban que, por tratarse de la casa central, la cifras eran cuantiosas.

• Planes sociales

El BAPRO quedó en la línea de fuego por ser el encargado operativo de pagar los planes sociales -Barrios Bonaerenses- que se entregan con financiamiento provincial, parte de los cuales, a raíz de un control más estricto, fue dada de baja en el último tiempo.

Ayer, de hecho, pidieron que
«el gobierno de Felipe Solá deje sin efecto las 28 mil bajas que ya realizó». El MUP 20 es uno de los grupos de línea dura, enfrentados a Kirchner, que surgieron en el último tiempo a raíz de las numerosas escisiones producidas en los clanes piqueteros.

Pero, como es lógico, el banco sólo paga -a partir de una lista entregada por la cartera de Desarrollo Humano, a cargo de
Juan Pablo Ciafero-; los planes no los entrega.

En paralelo, a la «ocupación» del MUP 20, la Corriente Clasista y Combativa (CCC) que comanda
Juan Carlos Alderete, realizó una serie de cortes en distintos puntos del país, con epicentro en el Gran Buenos Aires y las provincias de Córdoba, Jujuy, Salta, Corrientes y Chaco, entre otras.

• Petitorio

La CCC, que volvió a encarnar una postura crítica luego de algunos acercamientos al gobierno de Néstor Kirchner, convocó a ese «corte múltiple» luego de que 10 días atrás elevaron al gobierno un petitorio con un rosario de demandas, entre ellas, sumar 900.000 beneficiarios al Plan Jefas y Jefes de Hogar.

El secretario de Empleo de la Nación,
Enrique Deibe, los recibió en su incursión anterior y les avisó que no habría nuevas altas. Por eso, los piqueteros de la CCC retomaron ayer las marchas y cortes en todo el país, reclamando, además, que los subsidios se eleven de 150 a 300 pesos.

A ese pedido agregaron cuestiones gremiales: que la cartera de Trabajo desconozca el Congreso que
Rodolfo Daer realizó en el Sindicato de la Alimentación. Allí, un grupo de delegados de la CCC quiso competir en elecciones, pero, según denunciaron ante Tomada, no se lo permitieron.

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