15 de octubre 2011 - 09:36
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Raúl Papa.
Los investigadores aseguraron tener pruebas suficientes de que ambos, con la complicidad de Papa, formaron parte de la banda que el 5 de agosto pasado asaltó a Pereyra cuando llegaba a su casa de Tomkinson 3398, en San Isidro.
"De las escuchas surgió que Papa le avisaba a Vivas de todo lo que hacía la DDI y la fiscalía y que le apuntaba a otros sospechosos para desviar la investigación", explicó un pesquisa.
El hecho por el que hay seis detenidos tuvo ribetes cinematográficos y ocurrió alrededor de la 1 de la madrugada del 5 de agosto pasado en una mansión de Tomkinson 3398, en San Isidro.
Pereyra volvía de cenar en un stud y cuando ingresaba su Mercedes Benz al garaje de su casa dejó pasar primero a una moto con dos sospechosos que aparentemente lo seguían y abrió el portón.
Tres delincuentes irrumpieron detrás de él en otro Mercedes Benz y lo amenazaron, pero el empresario se quedó encerrado dentro del auto porque tenía los vidrios semiblindados.
Sin embargo, los ladrones lograron destrozar una de las ventanillas a culatazos y así Pereyra bajó del vehículo y les entregó un anillo y unos 6.000 pesos en efectivo.
El asalto fue observado desde la casa y por circuito interno de video por la esposa del empresario, quien se asomó por una ventana y efectuó seis balazos con un revólver Magnum .357 del cual es legítima usuaria y portadora.
Los tiros amedrentaron a los asaltantes, que abortaron el robo y corrieron hasta el auto en el que había llegado.
Pero un hijo de Pereyra que también había estado cenando con su padre y regresaba a su vivienda, se acercó hasta su casa paterna porque tenía una llamada perdida de su madre en su celular y al observar el asalto, embistió el auto de los ladrones, luego detenidos por personal de la Gendarmería Nacional.
Dentro del Mercedes Benz robado, fueron encontradas una pistola calibre 9 milímetros y un revólver .38, pero lo que más llamó la atención era que además había dos chalecos antibala de la bonaerense, dos camperas y gorras de efectivos de DDI.
También se hallaron una baliza chichón para el auto, seis celulares, un inhibidor de frecuencias satelitales y un equipo de radio capaz de captar la frecuencia policial de la zona, lo que hizo sospechar desde entonces de la participación de efectivos en el hecho.



