El conductor que atropelló a la nena en Gerli se declaró inocente

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El joven que el sábado atropelló y mató una nena de 2 años en la localidad bonaerense de Gerli, aseguró ante la Justicia que él circulaba a 40 kilómetros por hora y le echó la culpa de la tragedia a otro conductor, informaron fuentes judiciales.

Los familiares, amigos y vecinos de la víctima, Bianca Carril, realizaron esta tarde, tras la inhumación de los restos de la niña, una marcha para pedir que el acusado, Jonathan Caribau (18), siga detenido y algunos de ellos insultaron al imputado durante un "escrache" a su casa.

Fuentes judiciales informaron que Caribau se defendió en su indagatoria ante la fiscal de Avellaneda Carla Musitani al asegurar que él manejaba su Chevrolet Corsa a no más "cuarenta o cincuenta kilómetros por hora".

Según lo declarado por el joven, el que cruzó el semáforo en rojo fue el conductor de la camioneta Renault Kangoo también involucrada en el accidente registrado instantes antes de que el Corsa embistiera el auto estacionado donde estaba Bianca.

Las fuentes dijeron que todos los testimonios recolectados por la fiscal Musitani señalan que el Corsa del imputado fue el que cruzó el semáforo en rojo y que iba a una velocidad no inferior a los 100 kilómetros por hora.

Caribau sigue preso acusado del delito de homicidio simple con dolo eventual -que prevé una pena de 8 a 25 años de cárcel-, es decir, que debió representarse que circulando a la velocidad que lo hacía podía ocasionar un accidente y matar a una persona y, a pesar de ello, no hizo nada para evitarlo.

La fiscal Musitani ya le solicitó a la jueza de Garantías 10 de Lomas de Zamora, Estela Mollo, que convierta su aprehensión en detención formal.

Respecto a los testimonios que indicaban que el conductor y los jóvenes que lo acompañaban estaban ebrios, los voceros judiciales indicaron que la pericia de dosaje de alcohol en sangre extraída a Caribau aún no se hizo.

Para ese peritaje, por el trabajo que tiene acumulado, la Policía Científica debe informar en qué fecha puede realizarlo y la fiscalía debe notificar a las partes para que participen.

En tanto, los restos de Bianca fueron inhumados, después de las 12 en el cementerio municipal de Avellaneda.

Más tarde, a partir de las 19, decenas de personas, entre familiares, amigos y vecinos de la familia de Bianca, realizaron una marcha por Justicia en el lugar del hecho.

Los manifestantes, que contaron con el apoyo de Vivian Perrone, presidenta de la asociación Madres del Dolor, aplaudieron y recorrieron la avenida desde la parroquia local hasta la casa de Bianca a la espera de que funcionarios municipales se presentaran en el lugar.

Sólo algunos funcionarios policiales hablaron con ellos, ya que los efectivos de la seccional local cortaron la avenida para reordenar el tránsito.

"Evidentemente, este apoyo quiere decir que hicimos las cosas bien como vecinos. No molestamos a nadie, somos uno más de ellos, unos laburantes", expresó Jorge Carril, padre de la nena que murió.

"Quiero Justicia. Mi hija ahora está en el cementerio y el responsable en la cárcel y debe quedarse ahí", agregó.

Junto al hombre estaba Elba, su suegra y abuela de Bianca, y una de sus hijas mayores.

El hecho ocurrió cerca de la 1.30 del sábado, en avenida Presidente Sarmiento y Laserna, de Gerli, en Avellaneda, cuando, el Corsa que conducía Caribau cruzó en rojo, chocó a la Kangoo y, tras varios trompos, al Renault 9 de la familia Carril que estaba estacionado.

En ese momento, del auto bajaban el matrimonio, su hija mayor y Bianca, que estaba en brazos de su madre.

"Vi al Corsa que se sube a la vereda, tira dos árboles, aplasta a mi señora e impacta contra el portón de mi casa y lo rompe", detalló el hombre.

Jorge dijo desconocer si Caribau estaba ebrio o no, aunque estimó: "Debía venir muy rápido porque mi casa estaba a 80 metros de la Kangoo con la que choca, así que iba a más de 100 (kilómetros por hora)".

Por el fuerte impacto, la niña sufrió la fractura de sus piernas y fuertes golpes en la cabeza y su madre nada pudo hacer en su intento por protegerla.

La pequeña fue socorrida por la policía, que llegó tras el llamado de los vecinos, y fue llevada de inmediato en un móvil policial al Hospital Finocchieto.

Debido a la complejidad de su estado, fue trasladada al Hospital Garrahan, donde fue operada, pero falleció debido a las gravísimas heridas sufridas.

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