13 de septiembre 2007 - 00:00

En medio del conflicto de los subtes, el Gobierno determinó que los usuarios viajan seguros

Vagones de subterraneos en talleres de la estación Lacroze que deberán ser reacondicionados.
Vagones de subterraneos en talleres de la estación Lacroze que deberán ser reacondicionados.
El Gobierno nacional inspeccionó las instalaciones del subterráneo y determinó que son "seguras" para el transporte de pasajeros, con lo que avaló la posición de la empresa Metrovías en su disputa con los delegados gremiales que denuncian que el medio es inseguro.

La tarea estuvo a cargo de la viceministra de Trabajo, Noemí Rial, quien afirmó que las formaciones de trenes subterráneos "están en condiciones de funcionar garantizando la seguridad de los pasajeros".

Tras recorrer los talleres Rancagua, que la empresa concesionaria Metrovías tiene en la intersección de la Avenida Corrientes y Maure, la funcionaria dijo que buscará "acercar posiciones" entre la Unión Tranviarios Automotor y los delegados, en pos de solucionar el conflicto.

En tanto, las acusaciones cruzadas entre la compañía y los gremialistas se mantuvieron durante la jornada, aunque cambiaron de tono.

Néstor Segovia, uno de los cuestionados delegados de los trabajadores del subterráneo, acusó a Metrovías de hacer "un complot para que el Gobierno tenga un caos en la Ciudad" de Buenos Aires.

Segovia, quien ayer recibió un telegrama de despido con causa, acusado de participar en el boicot contra el servicio, afirmó que la empresa busca "un terrorista o un mártir para justificar su falta de inversiones".

El delegado negó haber participado en los actos de sabotaje que le atribuye la empresa concesionaria del servicio de subtes y amenazó con paralizar el funcionamiento de la línea E.

"Metrovías está haciendo una campaña contra el Presidente (Néstor Kirchner) porque nosotros tenemos compañeros que son kirchneristas. Están haciendo un complot para que el Gobierno tenga un caos en la Ciudad", argumentó el gremialista.

En declaraciones radiales, rechazó todos los cargos que le había endilgado la empresa concesionaria, y enfatizó: "Cómo voy a estar pintando el ojo de un compañero o una cámara. Están locos, dónde se vio eso. Yo confío en la justicia, no hice nada de eso, es totalmente mentira". 

"La empresa Metrovías está buscando un terrorista o un mártir para atribuirle los hechos de sabotaje", consideró el delegado sindical de subterráneos.

En ese sentido, Segovia remarcó que a partir de esas acciones "la empresa busca justificar su falta de inversiones y el servicio deficiente que está dando".

"Dicen que soy militante del Polo Obrero y es mentira; también que soy candidato político y tampoco es verdad", manifestó el gremialista.

Sobre su despido, el delegado sindical advirtió que si llega a ser confirmado "es posible" que los gremios lleven a cabo una medida que paralice el subte.

"Nosotros no queremos parar. Es la empresa y sus mecanismos la que quiere que hagamos huelga", puntualizó Segovia, quien se quejó de la presencia policial en las estaciones, ya que forma parte -según dijo- de una "militarización" del subte.

El sindicalista intentó desprenderse una y otra vez de los violentos incidentes que en las últimas semanas causaron trastornos y demoras en el servicio, y afirmó: "La empresa lo va a tener que comprobar, porque le voy a hacer un juicio moral".

"El gobierno invirtió plata en Metrovías, y los coches están en mal estado. Todos los años la gente viaja mal, no es el vándalo Segovia. Soy un trabajador con ocho hijos que lo único que quiero es que los pasajeros viajen seguros", señaló.

Ayer, Metrovías le envió un telegrama de despido "con causa" por haber participado en esos actos de "sabotaje", que impidieron la salida de las formaciones.

La reacción sindical no se hizo esperar y de inmediato constituyeron asambleas en las cabeceras de la totalidad de las líneas y determinaron que, en caso de que la Justicia confirme el despido de Segovia, podrían ir al paro total de actividades.

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