17 de junio 2013 - 19:50
Fiscal reveló que el encargado admitió ser el autor del crimen de Ángeles
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El encargado Jorge Néstor Mangeri.
En el informe de la fiscalía se determinó que Mangeri, en su calidad de testigo, "incurrió en continuas contradicciones, razón por la cual, a efectos de garantizar el debido proceso y con el objeto de evitar la autoincriminación", la fiscal ordenó la suspensión de la declaración testimonial.
Cuando se le informó a Mangeri que sería sometido a una indagatoria, el portero indicó que había sufrido una privación ilegítima de su libertad y apremios ilegales por parte de la policía, que incluso le dejaron marcas en su cuerpo.
Ante esta denuncia, la fiscal Asaro convocó médicos de la División Medicina Legal de la Policía Federal, quienes determinaron la existencia de dos tipos de lesiones en su cuerpo.
"Los médicos que revisaron a Mangeri refirieron que las lesiones que dijo haber sufrido antes de su detención se corresponden en realidad con heridas que podrían haber sido realizadas por la víctima durante su defensa de un ataque. A la vez, se presentaban lesiones autoproducidas, posiblemente para enmascarar aquellas que habría sufrido inicialmente con motivo del ataque", se indicó en el informe.
Luego de esto fue cuando Mangeri -siendo las 5:15 de la mañana- pidió hablar con la fiscal y le reconoció la autoría del crimen, del cual desligó por completo a su esposa.
No obstante, la fiscal interrumpió al portero y le solicitó que "guarde silencio y que lo que quiera referir lo haga en presencia de su abogado defensor en el momento oportuno y ante el Juez de la causa", según consignó en el acta.
En el pedido de indagatoria del portero, Asaro explicó que: "habría causado la muerte de Ángeles Rawson horas después de haberla interceptado en el interior del hall del edificio sito en Ravignani 2360, PB, en momentos en que regresaba de una clase de gimnasia a las 09.50 hs. aproximadamente".
Si bien no se aclara el móvil que tuvo Mangeri para ultimarla, o al menos para atacarla, se relató que "previo maniatarla de pies, manos y muslos, colocarle una bolsa plástica color verde en la cabeza e introducirla en una bolsa tipo consorcio de color negro, Mangeri la habría depositado en un container de residuos de la zona, para su recolección por los camiones compactadores".
Asimismo, y lejos de la primera teoría que señalaba que la menor había muerto ahorcada, para la fiscalía -en base a las pericias forenses- determinó que la joven murió "ya dentro de una de estas unidades", con lo cual estaba viva cuando fue arrojada al contenedor.
El deceso se produjo debido a que "el mecanismo de compresión instalado en las mismas le habría provocado lesiones vitales, como ser traumatismos múltiples, producto del aplastamiento progresivo sobre tórax, cuello y cabeza, causando su deceso".
El informe presentado por el forense Héctor Konopka, a cargo de la autopsia, indicó que la causa de la muerte se vincula con "traumatismos múltiples", principalmente en el tórax, el cuello y la cabeza, que "consistirían fundamentalmente en fractura de clavícula derecha, fractura maxilar inferior, fractura de columna cervical y de base de cráneo".
De acuerdo con el informe médico, esas lesiones ocurrieron "como consecuencia del aplastamiento progresivo sobre esa superficie corporal, en sentido anteroposterior".
La fiscalía acreditó que la joven se despidió de sus amigas en la esquina de Crámer y Arevalo y que luego fue a su domicilio, tal como lo revela la imagen de video de la cámara de seguridad de un edificio contiguo.
La empleada doméstica de la familia Rawson, Dominga Trinidad Torres, dijo que Ángeles no fue esa mañana a su casa, por lo que la fiscal concluyó que la niña ingresó al edificio pero no a su departamento.
"Ciertamente ello habla a las claras que fue atrapada en el lobby de la propiedad horizontal", explicó la fiscal en el pedido de indagatoria de Mangeri.
Asaro tuvo en cuenta el testimonio de Mangeri respecto al hecho de que él era una de las pocas personas que tenía acceso al sótano del edificio y que también trabajaba en el edificio situado enfrente de donde vivía la chica.
"Cuadra señalar que en este último se estaban efectuando refacciones de cañerías, producto de lo cual los residuos del material eran sacados en bolsas de consorcio a la calle", indicó la fiscal en el pedido de indagatoria.
"Esta particularidad indica que no sería extraño ver al encargado transportando bolsas de peso, como la que habría sido utilizada para descartar el cuerpo de la ofendida, parte de la cual fue secuestrada en el predio provincial del CEAMSE alrededor del cadáver", agregó la fiscal.
Uno de los datos que Asaro no pasó por alto fue que Mangeri, teniendo en cuenta que hacía más de 10 años que conocía a la familia, no saludó a los allegados a Angeles "amparándose en una enfermedad".




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