Fuerte asistencia a la manifestación del 8N

Información General

Miles de personas marcharon en el denominado 8N por las principales arterias del centro porteño hasta el Obelisco, epicentro de la concentración, identificados con banderas argentinas y otras con reclamos contra el Gobierno Nacional, pero sin identificaciones político partidarias.

Las manifestaciones se repetían en las principales ciudades del país, luego del comienzo en el extranjero a partir de los diferentes husos horarios. Entre las ciudades del Interior donde fue fuerte la protesta se destacaron Córdoba, Rosario, Salta, Mendoza, Tucumán, Bariloche y Santa Fe, entre otras. También estuvieron presentes los reclamos en diversas localidades del conurbano bonaerense como Lomas de Zamora, Ramos Mejía, Olivos, Lanús, Vicente López, Morón y muchas más.

Entre los puntos de reunión para salir a marchar hacia el Obelisco y la Plaza de Mayo, los vecinos se convocaron en la esquina de las avenidas Callao y Santa Fe, donde podían identificarse familias enteras, la gran mayoría de clase social media, media-alta y alta.

"No a la reforma constitucional", "+ trabajo y - planes sociales = - inflación", "no a la re-reelección", "queremos una Justicia independiente", "sin seguridad jurídica no hay seguridad" y "queremos una Justicia independiente", fueron algunas frases que se repitieron en las banderas.

También hubo otras con mensajes ofensivos a la presidenta como las que indicaban "Cristina no te vayas, te queremos ver presa" o las que señalaban "si a los 16 años pueden votar también pueden ir a la cárcel".

La columna principal salió alrededor de las 19.00 desde el Obelisco: no faltaron banderas argentinas, pancartas con reclamos y sobre todo haciendo sonar lo que fuera, cacerolas, latas, cucharas, silbatos y muchos aplausos, además de los infaltables cánticos. Si bien la mayoría de la gente confeccionó sus propios carteles y llevó sus banderas, algunas personas repartían en esquinas impresos con leyendas anti-k.

Los vendedores ambulantes estuvieron a la orden del día, con la venta de gaseosas, choripanes, hamburguesas, cotillón (banderas, gorros) y hasta remeras con diferentes frases, entre ellas unas que decían ¡Basta! y otra con el dibujo de la prohibición al kirchnerismo.

Familias enteras se convocaron, entre ellas chicas y chicos que salían del colegio, ya sea primario, secundario y hasta de la Facultad de Medicina, situada a un par de cuadras del lugar de la convocatoria. No faltaron aquellos que se movilizaron con sus mascotas, en varios casos adornadas con banderas y remeras antikirchneristas.

Los panfletos que se repartían decían "#8N: yo me movilizo en defensa de nuestras libertades y derechos consagrados en nuestra Constitución Nacional".

Si bien no hubo refuerzos en materia de seguridad -la misma fue la habitual de todos los días en la zona, tal como había deslizado el Gobierno- no se registraron hechos de violencia o incidentes mayores.

Los convocados llegaron de distintos puntos de la ciudad y confluyeron en la esquina de Callao y Santa Fe, en el corazón de Recoleta, y desde allí marcharon por la última de ellas hacia el Obelisco porteño y la Plaza de Mayo.

Los efectivos de la Policía Federal cortaron el tránsito a la altura de Callao y Marcelo T de Alvear, mientras las bocinas de los automóviles y fuegos artificiales acompañaban el cotillón de cacerolas y otros elementos.

Llegando a Diagonal Norte y Florida, algunos carteles bajaban el nivel de conflictividad y pedían, entre otras cosas, "gobernar para todos y que haya paz en la Argentina".

Pese a la masividad, la protesta se lleva a cabo sin inconvenientes. Se puede ver a familias completas caminando por el centro porteño. Muchos llevaban banderas argentinas y entonaban el himno. Las banderas eran regaladas por algún benefactor anónimo. También se pudo ver como al pie del obelisco se regalaban carteles con la leyenda No a la Re Re.

Las redes sociales como Twitter y Facebook, principales fuentes de impulso de la movilización, se convirtieron en un hervidero en las últimas horas y allí se reflejaron los rechazos y las expresiones a favor que despierta la iniciativa.

Luego del primer "cacerolazo" contra la Casa Rosada el pasado 13 de septiembre, esta nueva marcha despertó el interés de los dirigentes opositores y si bien la gran mayoría acompañó, algunos señalaron que prefirieron no asistir, para que sea una expresión libre de banderas partidarias. 

La protesta abarcó distintas premisas, como la defensa de las instituciones -la Justicia-, y de la democracia, críticas a la corrupción, la inseguridad y reclamos por la libertad de expresión.

También se encontró en el tope de los reclamos el rechazo a la eventual idea del oficialismo de avanzar con una reforma constitucional que habilite la re-reelección de la primera mandataria.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario