24 de agosto 2005 - 00:00

Garrahan: gobierno amaga con intervenir

Los empleados no médicos del Hospital Garrahan se aprestan al paro de 48 horas que se iniciará mañana a las 7, en tanto que desde dos puntas, la Justicia laboral y el propio Ministerio de Trabajo, esta vez parecen dispuestos a darle un corte a un conflicto al que nadie le da solución. En la cartera laboral, que conduce el ministro Carlos Tomada, admitieron ayer a este diario que se analizaba tomar una resolución, que podía pasar por imponer la conciliación obligatoria entre las partes -el gobierno nacional comparte la administración del Garrahan con el gobierno de la ciudad-. La Cámara Nacional del Trabajo recibió ayer al mediodía las apelaciones presentadas por el Consejo Directivo del Garrahan y el Ministerio de Trabajo contra la medida cautelar dictada por la jueza laboral Silvia Sayago, que impidió sancionar o despedir a los empleados que llevan a cabo las medidas de fuerza.

• Solidaridad

En la misma ATE, tanto la filial porteña como la nacional, no saben qué actitud tomar. Desde la seccional capitalina el dirigente gremial Rodolfo Arrechea admitió ayer a este diario que «no hay contactos del gobierno con nosotros ni de nosotros con el gobierno». Precisó que si se llegan a producir sanciones habrá un desborde «de todas las ramas de ATE en solidaridad», que no podrán controlar.

También rechazó la decisión de la Secretaría de Salud porteña de «trasladar en forma compulsiva» personal de enfermería de centros asistenciales metropolitanos al Garrahan, donde los trabajadores no médicos reclaman un aumento de sueldos. «Lejos está la decisión de la Secretaría de Salud de contribuir a la solución del conflicto por mejora salarial en el hospital de niños», señaló ATE a través de un comunicado.

El gobierno ofreció un aumento de 20 por ciento, que beneficia, de acuerdo con lo que denuncia el gremio, «a los que mejor ganan» -profesionales y autoridades del Consejo de Administración-, pero los trabajadores no profesionales reclamaron una « distribución equitativa» de ese monto de dinero. No hubo respuesta del gobierno.

Fuentes judiciales detallaron que resta ahora que se realice el sorteo que determinará la sala que abordará esta apelación derivada del conflicto en el hospital. Por su parte, el juez de Instrucción Juan Ramos Padilla pidió informes a autoridades policiales bonaerenses para determinar si la muerte de un menor con un cuadro de desnutrición estuvo vinculada o no con el paro llevado adelante en el Garrahan.

El jefe de Gabinete,
Alberto Fernández, criticó con dureza, aunque sin nombrarlo, al titular de la comisión interna del Garrahan, Gustavo Lerer, al considerar al conflicto que él encabeza como «un poco de barullo hecho por sectores que toda la vida se dedicaron y especializaron en hacer barullo».

• Leninismo

«El Garrahan es, a esta altura, la posición adoptada por delegados cuyo líder hace gala de descreer de la democracia y de las elecciones, y recomienda instaurar un sistema como el de Lenin en la primera época de Rusia comunista, y eso no tiene mucho que ver con el reclamo social», opinó Fernández.

El funcionario desacreditó los motivos que sostienen al conflicto en el Garrahan.
«¿Cuál es el conflicto social del que estamos hablando? Lo que se está reclamando allí, o de lo que se están quejando, es de que una enfermera que ingresa gana 1.900 pesos mensuales, y el salario promedio de una enfermera es de 2.500 pesos mensuales», advirtió irónico este Fernández.

El lunes, los empleados no médicos del Garrahan agrupados en ATE ratificaron en asamblea el plan de lucha por reclamos salariales y decidieron otro paro de 48 horas desde las 7 de mañana del jueves, además de un acto y una marcha junto a docentes y personal de subtes, y una campaña para esclarecer las razones del conflicto.

• Paritarias

El Fernández porteño apuntó que «este año se hicieron acuerdos salariales, en el marco de paritarias, en alrededor de 600 o 700 casos», aunque de todas maneras juzgó «razonable» que después del «default y la devaluación venga un planteo por una corrección redistributiva».

En la misma sintonía, en la mañana de ayer el ministro del Interior, Aníbal Fernández, aseguró que el gobierno espera «que tenga resolución estos días» la apelación al « inentendible» amparo que desactivó los efectos de las intimaciones remitidas por el Consejo Directivo del Hospital Garrahan a los huelguistas. «Hay que seguir adelante con las intimaciones que produjo la conducción del hospital y, en caso de que esto no lo podamos poner en orden como corresponde dentro del marco del derecho, aplicar las sanciones que correspondan», aseveró el titular de la cartera política.

Sin embargo, no todo el personal del Garrahan está a favor del paro. De hecho, los profesionales ya se han manifestado en contra. El médico
Aldo Haimovich aseguró ayer que es «importante pero minoritario» el sector que impulsa la continuidad de los paros en el centro asistencial, y volvió a pedir que los reclamos se canalicen a través de la negociación en paritarias. El facultativo, quien integra un grupo de profesionales del Garrahan que discrepa con los paros de ATE -si bien también critican a la conducción del centro de salud-, advirtió que con la continuidad de las medidas de fuerza se va «por muy mal camino».

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