8 de enero 2009 - 00:00
Gran Buenos Aires: dos adolescentes ahogados en piletas
-
La pareja del padre de Agostina Páez dio su versión del escándalo y buscó desligar a la abogada
-
Red de Hospitales propios de PAMI: cómo sacar turnos
Según relató Débora, una tía del menor, unos 20 chicos llegaron a la pileta y "le pagaron la entrada al sereno", de entre cinco y siete pesos, pasadas las 21:00 del lunes.
"Estuvieron en la pileta un largo rato y cuando salieron no se dieron cuenta que no estaba Walter. Unos 15 minutos después, notaron que faltaba mi sobrino, vovieron a la zona de la pileta y creyeron que Walter se estaba escondiendo, pero como seguía sin aparecer decidieron buscar dentro del agua", relató la mujer.
Uno de los menores encontró al chico en el fondo y lo sacaron entre varios.
En la superficie, el chico escupió agua, pero cuando llegaron los bomberos, convocados al lugar, no lo pudieron reanimar y fue llevado al hospital local, donde llegó con algunos signos débiles de vida, pero murió apenas comenzó a ser asistido.
El abuelo del chico se quejó porque el predio, después de la tragedia, "seguía abierto como si nada".
"Los chicos -entre los que se dice que había niños de ocho años- no tienen la culpa, para ellos era una travesura más, pero los adultos encargados del club no pueden lucrar con algo así, porque pusieron en riesgo la vida de los pibes, y las consecuencias están a la vista", sostuvo.
En tanto, el incidente ocurrido en la pileta del club Midland, de Libertad, terminó con la muerte de un chico de 14 años que, de acuerdo con testimonios recogidos, se produjo cuando el menor decidió volver a la pileta luego de una jornada de sol para darse un "último chapuzón" que resultó fatal.
El vicepresidente de Midland explicó en declaraciones a la prensa que el menor salió junto con un amigo a las 19:00, cuando se produjo el cierre del natatorio, y mientras ambos comían algo en el buffet le comentó a su amigo que quería volver a la pileta para darse un último chapuzón.
El otro chico se negó a acompañarlo porque tenía frío y ahí terminó la conversación.
Según contó su amigo, el adolescente logró entrar a la pileta -aparentemente burlando la vigilancia- y comenzó a nadar.
Poco después, el chico fue perdido de vista por su amigo que lo buscó por los vestuarios y por otros sectores del predio, retiró sus pertenencias y se fue a su domicilio para verificar si había salido antes.
Sin embargo, después volvió al club y alertó a las autoridades, por lo que las mismas, tras una inspección ocular en varios sitios que incluyeron la pileta y al comprobar que las pertenencias del chico no habían sido retiradas, alertaron a la familia.



Dejá tu comentario