Después de semanas intensas cargadas de discusiones y tensión, la casa de Gran Hermano se vio revolucionada por la llegada de dos nuevos y pequeños integrantes.
Gran Hermano: la historia de Moro y Caramelo, los perritos que revolucionaron la casa
Los nuevos integrantes convivirán con los participantes hasta el final del certamen y generaron una explosión de amor y alegría en el reality. Cómo se dio su llegada y quién los acercó.
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Cuando Santiago del Moro anunció que eran dos y agregó que “vayan pensando cómo continúa la estrategia de ustedes adentro de la casa más famosa del mundo”, Nacho, Camila, la Tora, Marcos, Romina, Daniela y Julieta no salían de su asombro.
Es que la posibilidad de que se sumen nuevos participantes generó discordia, duda y malestar, sobre todo en el semblante de Nacho.
Pero todo quedó atrás cuando la puerta se abrió y aparecieron perdidos entre la gigante puerta de entrada Moro y Caramelo, los dos perritos que llegaron para alegrar la estadía y recta final de los 7 jugadores que quedan en el certamen.
La sorpresa fue tal, que no podían despegarse de los canes, a quienes acariciaban, besaban y abrazaban sin parar.
Cómo llegaron
Gustavo González Marín es médico veterinario magister en Salud Animal (M.P 5942), y fue el encargado de cederle los dos perritos a la producción de Gran Hermano.
Gustavo se desempeña como director de Las Palmas, una hostería de animales que se encuentra en Garín, partido de Escobar (www.las palmas.com.ar) y sirvió como nexo para que Moro y Caramelo lleguen en óptimas condiciones al reality.
“La Producción de Gran Hermano tenía interés de incluir un cachorro en la casa y al ser ellos hermanos, para no separarlos, ingresaron ambos. Brindo servicios veterinarios a Telefe desde hace un mucho tiempo e incluso participé como una especie de notero y columnista en programas como Zoobichos y Lo pedís, lo tenés”, recuerda Gustavo en diálogo con Ámbito.
Y agrega: “En este caso me consultaron por este tema y me ocupé de que se dieran las condiciones de salud y bienestar para ellos. Planteamos las medidas de seguridad como el corralito de la pileta de natación, normas de alimentación y cuidados, normas para evitar accidentes, entre otras cosas”.
Además, el médico veterinario remarcó que “son dos divinos, los quiero mucho. Quiero aclarar que no son de raza, son mestizos machos, ambos de 2 meses y medio”.
Qué va a pasar con ellos una vez que termine el programa
“La idea es darlos en adopción, voy a colaborar con la producción para asegurarnos que se den las condiciones adecuadas de una tenencia posible y responsable”, señaló.
Y aseguró que “probablemente sea uno de los participantes, pero eso lo decidirá la producción cuando lo considere. Siempre estaré al lado de ellos para ayudar”.
Por último, aclaró que Las Palmas “no es un centro de adopción, ya que por cuestiones de prevención no podemos ingresar animales de la calle. Pero sí, muchas veces actuamos como nexo entre quienes desean un compañero animal y tienen condiciones aptas para tenerlos”.
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