7 de enero 2010 - 23:24
Hay 3 sospechosos por el hallazgo de cadáveres en taller textil
-
Hallaron muerto a otro enfermero con 50 ampollas de propofol y fentanilo en su departamento
-
La pareja del padre de Agostina Páez dio su versión del escándalo y buscó desligar a la abogada
El allanamiento en el taller textil de Parque Chacabuco
Los sospechosos, según contaron fuentes ligadas a la causa, son tres connacionales de la pareja asesinada, que desde hacía poco trabajaban como encargados de sus tres talleres textiles: el de la calle Zelarrayán, el de Bogotá 3642 y el de Eva Perón 5811.
Según las fuentes, esos hombres no eran conocidos por la comunidad china, que muchas veces le había cuestionado a la pareja haberlos puesto a cargo a pesar de no pertenecer a la familia.
La principal sospecha apunta a que la noche del sábado 19 de diciembre pasado los tres encargados fueron a ver a la pareja y, por cuestiones vinculadas al negocio, se habría originado una fuerte discusión que, incluso, fue advertida por vecinos.
Los pesquisas creen que los encargados mataron a golpes y puñaladas a la pareja y también al empleado boliviano, que dormía en el taller de Zelarrayán y estaba al momento de la pelea.
Si bien la desaparición del matrimonio ocurrió la noche del sábado 19 diciembre, la denuncia fue radicada recién el 22, cuando los amigos comenzaron a preocuparse.
Los abogados Claudia Torrico y Enrique Piragini, quienes tienen al matrimonio Jin como clientes, fueron los encargados de denunciar la desaparición en la comisaría 12.
La letrada contó que "lo último que se supo es que el sábado Jin jugó al golf con amigos y regresó a su casa" a bordo de su camioneta Toyota 4X4, que quedó estacionada en la puerta del domicilio, a pesar de que solía guardarla en un garage.
Además, testigos dijeron haber visto a uno de los encargados de los talleres baldeando la vereda del PH de la pareja el domingo 20 de diciembre a la mañana, una actividad que no solía realizar.
Ese hombre dialogó con la vecina que escuchó los gritos el sábado por la noche y cuando la mujer le preguntó si había pasado algo, el hombre le contestó a modo de broma que a veces el dueño del lugar tomaba alcohol y "se ponía loco".
Ayer, al allanarse la vivienda 14 días después de las desapariciones, los peritos encontraron huellas, elementos que podrían haber sido empleados en los ataque y sangre.
La abogada Torrico dijo que no obstante teme que se haya perdido alguna prueba porque si bien desde la fiscalía de instrucción que investiga el caso solicitó los allanamientos al domicilio y los talleres a 24 horas de la denuncia, el juzgado recién accedió a esas diligencias el martes último, 18 días después de las desapariciones.




Dejá tu comentario