14 de marzo 2006 - 00:00

Héroes de la montaña: dos alpinistas españoles salvan la vida de tres franceses en el Fitz Roy

"Entendemos el alpinismo como una herencia de padre a hijos, y en esa herencia siempre ha ido implícito el deber de ayudar al herido en la montaña", justifica en la nota publicada en el diario español El País su hazaña el alpinista vasco Eneko Pou que junto con su hermano, Iker, no dudó en priorizar la vida humana antes que cualquier desafío.

Luego de cuatro frustrados intentos por alcanzar la dificultosa cima de la Fitz Roy por la vía Franco- argentina, las bajas temperaturas llevaron a los alpinistas a abortar su misión en reiteradas oportunidades durante un mes.

A la espera de mejores condiciones, los hermanos Pou se encontraron con tres reconocidos guías de montaña del Pirineo francés que luego de compartir experiencias partieron en busca del mismo objetivo que sus colegas.

El clima no mejoró y una fuerte nevada obligó a los hermanos vascos a buscar refugio en la misma dirección en la que, horas antes, los franceses se habían dirigido. Los gritos de auxilio permitieron a los Pou descubrir lo que podría haber sido una tragedia: uno de los franceses anclado en una pendiente de hielo sobre un abismo de 80 metros sin cuerdas ni elementos que evitaran la inminente caída.

Sus dos compañeros habían caído al precipicio. Sin esperanzas de encontrarlos con vida y tras socorrer al alpinista, los tres rapelearon para dar con los cuerpos de las víctimas y para su sorpresa, ambos estaban vivos.

"Nos parecía imposible: 80 metros dando tumbos, 30 de ellos volados, y no parecían tener nada de extrema gravedad, aunque temíamos que padeciesen lesiones internas", confía Eneko.

Tras dejar bajo resguardo en una tienda de campaña a una de las víctimas que había perdido la conciencia iniciaron el descenso con la otra persona luego de solicitar ayuda por radio al Grupo de Socorro de El Chaltén.

Tras horas de caminata, arribaron al Paso Superior, que cumple la función de campo base donde descansaban varios alpinistas que comparten el deseo de hacer cumbre en una de las montañas más desafiantes. nadie acudió al pedido de ayuda. "No podíamos creer que la mayoría nos negase auxilio", señaló Eneko.

Veinte horas después del accidente y con la ayuda del Grupo de Socorro los tres franceses volaban en helicóptero rumbo al hospital.

La mañana siguiente fue radiante, ideal para cualquiera que anhele llegar a la cumbre del Fitz Roy. Y así lo hicieron quienes horas antes habían negado su ayuda para trasladar a las víctimas.

Los hermanos Pou no lograron, en los días posteriores, hacer cumbre. El frío extremo, los fuertes vientos y la nieve impidieron alcanzar esa meta. A cambio de ello lograron la felicitación del Gobierno argentino y el reconocimiento de los alpinistas que manifestaron en las páginas del Libro de Piadas del Parque Nacional Los Glaciares que han "encontrado en El Chaltén el verdadero significado de la palabra humanidad".









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