9 de noviembre 2007 - 00:00
Horror: consuma tres homicidios y se mata
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La jueza de paz Olga Cuminetti de Sylverster
estaba en la lista del «vengador», que fue
a buscarla y la asesinó a balazos.
Fuentes relataron que, desde que mataron a su hijo, Lemos había quedado muy shockeado y era frecuente verlo durante las noches frente a la tumba de su hijo en el cementerio. Además, contó el intendente Lombardi que Lemos padre estaba enfermo de cáncer de colon, motivo por el cual tiempo atrás había ido a pedirle un subsidio para realizarse unos estudios. El hombre se hallaba separado de su esposa, Ana Guzmán, con quien además de Pedro tuvo una niña más chica, cuya tenencia aparentemente la jueza de paz le había quitado tras reiteradas denuncias de violencia familiar.
El titular de la Jefatura de Policía de Melincué, comisario inspector Juan Mondino, dijo que Lemos se dirigió en una moto tipo scooter a una casa ubicada en la calle 47, entre 66 y 68, de Villa Cañás, a 15 kilómetros de Santa Isabel, donde vivía la madre del chico que había matado a su hijo. Allí, Lemos atacó y mató a tiros a Lidia Arista, de 50 años y madre de Arangel, y a su pareja, Héctor Armesto, de 51, tras lo cual abandonó el lugar en su scooter con destino a Santa Isabel.
Mondino contó que Lemos se dirigió a una casa en la calle Italia en la que vive el padre de Arangel, un pintor de nombre Orlando, junto a su nueva mujer, Marta Torres. Allí, según el jefe policial, Lemos no encontró a Arangel, quien circunstancialmente había ido a la casa de un amigo, pero sí vio a Marta Torres, a quien casi sin mediar palabra le disparó un balazo en el pecho y la dejó gravemente herida.
Luego, Lemos fue a buscar a la jueza de paz de Santa Isabel, Olga Cuminetti de Sylverster, a su casa de Sarmiento al 1000. Según Mondino, cuando la jueza vio que el hombre la quería atacar, intentó salir corriendo y se refugió en una farmacia lindera a su casa, pero allí Lemos la atacó a balazos y la mató.
Tras consumar los tres homicidios, el agresor se trasladó unas 15 cuadras en su scooter hasta el cementerio local, y sobre la tumba de su hijo se mató de un balazo en el pecho. A su lado se encontró un bolso con tres armas, una pistola calibre 9 milímetros, una 22 y un revólver calibre 32, que fueron secuestradas para ser sometidas a peritajes.




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